Significado de trabajo inmaterial Definición, producción, comunicación, y el general intellect

Definición formal

El trabajo inmaterial es una categoría desarrollada por pensadores asociados al “operaismo” italiano y el pos-marxismo, como Mauriccio Lazzarato, Judith Revel, Antonio Negri, Michael Hardt, Paolo Virno, entre otros, a partir de la cual se identifica a las actividades cognitivas, intelectuales o subjetivas que intervienen en el proceso productivo

El uso de esta categoría forma parte del análisis de la transformación del capitalismo contemporáneo a partir de la década de los 70s, en donde los autores afirman que hay un desplazamiento hacia la hegemonía del trabajo inmaterial en el nuevo esquema productivo posfordista, como una actividad determinante para la generación de valor en el contexto del auge de la economía de servicios, del modelo de trabajo llamado toyotismo y de la revolución de las comunicaciones.

Trabajo Inmaterial y autonomía obrera

El trabajo inmaterial coloca en el centro del proceso productivo la actividad subjetiva del trabajo, en la toma de decisiones y en la gestión general y particular del proceso productivo, la hegemonía del trabajo inmaterial en el proceso productivo expulsa al capital como principio ordenador de la producción y entrega el mando productivo al trabajo inmaterial desarrollado a través de la cooperación entre los trabajadores. En la medida en que la subjetividad es siempre preconstituida a cualquier ordenamiento de las relaciones de poder en el proceso productivo, la hegemonía del trabajo inmaterial establece como premisa un nivel de autonomía obrera que caracteriza la forma en que se transforman las contradicciones entre capital y trabajo en el capitalismo posfordista.

Lazzarato y Negri afirman que la hegemonía del trabajo inmaterial es una consecuencia de las luchas obreras que se desprendieron de la revuelta global de 1968, en la medida en que el sistema disciplinario fordista entra en crisis por su incapacidad de mediar la conflictividad social expresada en el rechazo al trabajo. La hegemonía del trabajo inmaterial supone una forma de recaptura del trabajo en el proceso productivo bajo una relación de autonomía y control, acoplado al nuevo estilo tecnológico asociado al posfordismo.

General Intellect

A partir de la categoría marxista de General Intellect (Inteligencia general, común o social) Lazzarato y Negri recuperan la premisa de la tendencia hacia la valorización del saber social en el proceso productivo a medida que pierde valor el tiempo de trabajo como medida de valor. El trabajo inmaterial no puede medirse en el tiempo ni separarse propiamente del tiempo de ocio o placer, a diferencia del trabajo físico, y se desenvuelve como parte de una inteligencia común producto de la cooperación social. El trabajo inmaterial establece una relación no sólo de antagonismo, sino también de autonomía e independencia del capital, lo cual permite la subordinación del proceso productivo a la cooperación social en la que se constituye el “General Intellect”.

La centralidad del trabajo inmaterial en la sociedad de producción actual, parte del estallido de 1968, en donde uno de los rasgos más relevantes fue la entrada de los movimientos estudiantiles como protagonistas de la conflictividad social y vanguardia de las luchas sociales. De esta manera, la producción de subjetividad y las disputas en torno a ella se colocan en el centro del ordenamiento social.

Comunicación y producción inmaterial

La hegemonía del trabajo inmaterial se entrecruza con el desarrollo de las tecnologías de la comunicación y la economía de servicios. La comunicación como actividad constituyente del General Intellect se convierte en la principal actividad productiva, en donde el Internet funciona como una red intersubjetiva, mientras que la producción de servicios (bienes inmateriales) se vuelve el eje central del desarrollo económico. La producción del trabajo inmaterial se caracteriza por la creatividad y la innovación en la medida en que busca expandir la capacidad de consumo como base del modelo de crecimiento económico. Al mismo tiempo, el consumidor establece sus demandas en torno a sus necesidades subjetivas las cuales son interceptadas y capturadas por la producción y la reproducción de la subjetividad.

El trabajo inmaterial no se constituye como antagónico al trabajo material bajo la clásica división entre trabajo materia e intelectual, sino que deja atrás los límites de esta división del trabajo y coloca a la creatividad como fundamento del proceso productivo, en la medida en que establece una relación directa con el consumidor en el campo de la producción y reproducción de la subjetividad.

Fuentes

Lazzarato, Mauriccio y Negri, Antonio. Trabajo Inmaterial. Formas de vida y producción de subjetividad. DP&A Editoria. 2001.