Tratado de Versalles Significado, Reorganización, y Reparaciones de Guerra

Significado: ¿Qué representó el Tratado de Versalles?

Documento al que concordaron las naciones europeas en junio de 1919, entre el grupo de países que habían alcanzado la victoria (los aliados) y las potencias centrales lideradas por Alemania, con la intención de declarar la paz y establecer las condiciones para el mantenimiento de la misma de cara al futuro, como forma de continuidad ante el resultado de la Primera Guerra Mundial. Con este tratado se reorganizan las fronteras de Europea occidental y la geopolítica de Europa oriental y el medio oriente, con una clara hegemonía de los aliados (fundamentalmente Francia y Gran Bretaña) y condiciones desfavorables para los países derrotados (Alemania, el Imperio Austrohúngaro y el Imperio Otomano). También, se acuerdan disposiciones de reparación económica de la guerra, las cuales afectan en gran medida a Alemania, generando una crisis que se prolongará hasta el ascenso del nazismo en la década de 1930, surgido, precisamente, a partir de la agonía socioeconómica.

Reorganización geopolítica

El acuerdo redujo en gran medida las fronteras de Alemania. Por un lado Alsacia y Lorena pasaron nuevamente a la administración francesa, el pasillo de Danzig entre otros territorios pasaron a Polonia y otros a Bélgica, y Renania estuvo bajo ocupación de los aliados por los 15 años siguientes. El Imperio Austrohúngaro gobernado por los Hasburgos se desintegraba en pequeños reinos y repúblicas independientes (Yugoslavia, Checoslovaquia, Hungría, Austria), al igual que el Imperio Otomano daba paso a la república de Turquía y a los territorios de Siria, Líbano, Palestina e Irak (bajo dominio europeo) y los Estados independientes de la península arábiga.

Sobre esta nueva reorganización geopolítica se constituye la Sociedad de Naciones bajo la hegemonía de los países aliados y con la exclusión de Alemania, una organización internacional que velaría por el cumplimiento de los acuerdos y el mantenimiento de la paz. También se organizaron varios plebiscitos en distintos territorios para decidir el Estado al cual se plegaban finalmente.

Las reparaciones de Guerra

Un punto clave del Tratado de Versalles fue el establecimiento de la responsabilidad de Alemania y las potencias centrales del inicio de la guerra, así como de los daños materiales y humanos causados por la misma. Bajo esta premisa se dispuso un conjunto de medidas que obligaban a Alemania a pagar montos por reparaciones de guerra a los países aliados.

Se estableció el pago 132.000 millones de marcos alemanas (equivalente a 31.400 millones de dólares de la época), la confiscación de propiedades alemanas en el exterior y de los barcos mercantes alemanes, además una retribución anual de carbón, ganado y parte de la producción farmacéutica y de químicos durante un período de 5 años. Estas medidas fueron consideradas excesivas, pues superaban en gran medida el producto interno bruto de Alemania y suponía una deuda prolongada que limitaría cualquier perspectiva de desarrollo y crecimiento en el futuro, generando condiciones de subordinación de la economía alemana hacia los países aliados, fundamentalmente Francia y Gran Bretaña.

Crisis de la paz y período de entreguerras

La sociedad de naciones era la principal referencia de la paz posterior al tratado de Versalles, sin embargo nunca llegó a ser un espacio legítimo frente a todos los actores de al escena europea y global, EE.UU. fue el primer país en rechazar a la sociedad de naciones recién un año después de su creación de 1920.

Por un lado países como Alemania e Italia atravesaron una gran inestabilidad en los primeros años de posguerra, en el cual los movimientos comunistas y revolucionarios intentaron desarrollar revoluciones obreras entre 1919 y 1920. A mediados de los años 20s se alza un período inflacionario que se afinca en la economía alemana, afectada por las reparaciones de la guerra. La democracia parlamentaria empieza a ser ineficaz para mantener la gobernabilidad y empiezan a emerger movimientos nacionalistas y militaristas que dan paso al ascenso del fascismo en Italia y luego del nacional-socialismo en Alemania.

Las acciones expansionistas de estos países intenta ser contenida por la sociedad de naciones, sin embargo la debilidad de una Francia sumida en sus propias tensiones internas y el efecto de la crisis del 29 que se traslada de EE.UU. al resto del mundo, debilitan la capacidad de los países aliados de imponer sanciones a una Italia y Alemania que ya empiezan a embarcarse en una carrera militar, anunciando la inevitabilidad del estallido de una próxima guerra mundial.

Bibliografía

Del Bufalo, Enzo (2002). El Estado Nacional y Economía Mundial Tomo 1. Ediciones FACES / UCV.

Garratay, John y Gay, Peter (1981). La Edad Contemporánea. Editorial Bruguera.