Significado de Ciencias Exactas

Exactitud dinámica

¿Qué son las ciencias exactas?

Son las disciplinas que se rigen por la máxima precisión posible en sus valoraciones, no obstante no debe entenderse en un sentido literal, es decir, como un conjunto de conocimientos infalibles, invariables y absolutamente verdaderos porque pueden surgir nuevas formulaciones u eventos que cuestionen y alteren el saber establecido. Lo entendido como exacto puede serlo en un momento y eventualmente modificarse en otro tiempo con la incorporación de nuevas propuestas e informaciones, porque el saber es dinámico.

Sirve para referirse a áreas de investigación que proponen afirmaciones basadas en el método científico, el cual engloba una serie de especificaciones que optimizan la obtención de resultados, y que utilizan el lenguaje matemático como herramienta para describir la realidad. Desde este tendencia característica, se diferencian de las ciencias humanas y sociales, las cuales se inclinan hacia análisis más interpretativos, observables y de discusión permanente, sin el condicionamiento de la exactitud, y sí por las pautas de la comprensión y la perspectiva.

En la esfera etimológica, es posible identificar el término ciencia en el latín scientia, asociado al verbo scire, que remite a saber o distinguir, y éste vinculado a scindere, por cortar o discriminar, con raíz en el indoeuropeo *skei-, por cortar. Por su parte, exactas está asociado al adjetivo exacto, visible en el latín exactus, al respecto de exigere, sobre la idea de exigir o marcar, formado por los elementos ex, que indicar quitar o separar, y agere, por hacer, actuar o avanzar, con raíz en el indoeuropeo *ag-, interpretado como mover.

Clasificación y carreras

Para el filósofo alemán Rudolf Carnap (1891-1970), la clasificación de ciencias está dada entre formales no experimentales (comprendiendo las matemáticas y tanto la lógica como la lógica formal o simbólica), las naturales experimentales que se apoyan en los principios de validación científicos (englobando biología, física, química, astronomía, geología y geografía física), y luego ubica el catálogo de sociales. Tenemos que entender que determinados campos de estudio no cambian, sin embargo pueden expresar descubrimientos, tal como sucede al respecto del universo o de un organismo vivo.

La UBA en Buenos Aires, continúa exponiendo una currícula como Ciencias Exactas y Naturales, pero tengamos en cuenta que fue fundada en 1821, y al igual que numerosas instituciones alrededor del mundo, tenían una visión diferente a la que se tiene actualmente. La Universidad de Guadalajara, en México, que remonta sus raíces a 1792, propone Ciencias Exactas e Ingenierías, organizando sus opciones de cursada entre Ingenierías, Electrónica y Computación y Básicas.

Entre las carreras y profesiones que se agrupan como exactas es posible asociar las ciencias: metamáticas, biológicas, físicas, químicas, materiales, geológicas, el campo de la oceanografía, paleontología, así como aquellas referidas a la atmósfera, computación, electrónica e ingeniería.

Importancia de la exactitud en las ciencias exactas

Desde la óptica de la teoría del conocimiento y la historia de la ciencia, se ha demostrado que la noción de verdad o de conocimiento objetivo depende de un paradigma científico y de algún criterio de verificación. El falsacionismo propuesto Karl Popper es uno de estos criterios.

Según el falsacionismo, en lugar de buscar todos los casos que corroboran una afirmación científica, hay que buscar un caso que contradiga dicha afirmación. Mientras no se encuentre el hecho que contradice la tesis afirmada, la propuesta científica será provisionalmente válida. En otras palabras, el saber científico no avanza aceptando posiciones verdaderas sino rechazando las posiciones falsas.

Ciencias exactas y las matemáticas

Las diferentes ramas de las matemáticas son las disciplinas sobre las que se fundamentan las distintas ciencias exactas, como la física, la química, la biología o la astronomía. En este sentido, los números, los axiomas y las figuras geométricas son el lenguaje con el que se escriben las ciencias exactas o puras.

Al observar ciertos acontecimientos de la naturaleza es posible apreciar unas regularidades constantes, las cuales son conocidas como fractales.

Los dispositivos tecnológicos que empleamos en la vida cotidiana están hechos con los principios de las matemáticas; las obras de ingeniería y de arquitectura, el mobiliario de nuestro hogar, los resultados de un análisis de sangre, el hecho de adquirir un producto a un precio determinado o las mediciones del universo tienen algo en común: los cálculos y operaciones matemáticas.

La ciencia responde a una necesidad

La idea de ciencia se basa en la necesidad de establecer criterios racionales sobre los distintos ámbitos del conocimiento. El ser humano siempre se ha hecho preguntas sobre los acontecimientos que ocurren a su alrededor: por qué las plantas crecen, por qué ciertas sustancias cambian de color al mezclarse con otras, cómo se produce el movimiento de los planetas, etc.

Este tipo de interrogantes requieren de una respuesta concreta y objetiva. A partir de esta necesidad se ha ido desarrollando un método científico, es decir, un conjunto de procedimientos racionales que garantizan la fiabilidad de unas conclusiones.

Así, todas aquellas ideas que no cumplan los requisitos científicos tienen una validez relativa (por ejemplo, las opiniones personales o las creencias espirituales).

Aquel conocimiento con una apariencia científica que no respeta una metodología científica se convierte en una pseudociencia.

Por otro lado, las distintas ramas de las ciencias exactas (el conjunto de ciencias exactas experimentales y las no experimentales) permiten que sea posible entender el mundo que nos rodea y, de alguna manera, son un instrumento para ser más felices.