Significado de Contaminación Visual

¿Qué es la contaminación visual?

Es la invasión y abuso de elementos que afectan la capacidad de uno, ocasionando distracciones, incomodidad y estrés. Se aprecia un exceso de luces y anuncios publicitarios en las calles principales de la capital de cualquier país. También, entiende la incorporación de cualquier objeto capaz de alterar un escenario natural o un edificio histórico, no obstante en casos en los que se trata de una necesidad, como un nuevo cableado eléctrico, o una antena de conectividad o comunicación, tiene que al menos intentar buscarse una forma para que pase lo más desapercibido posible.

Importancia de la contaminación visual en las grandes urbes

Si bien esta forma específica de contaminación puede aparecer en cualquier lugar, es en las grandes ciudades donde se presenta de manera más evidente.

En el medio urbano hay un amplio abanico de elementos que provocan un impacto negativo en la visión: letreros de colores luminosos, cables y postes de electricidad, antenas de televisión, basuras acumuladas, etc. En definitiva, todo lo que perturba la visualización correcta de una zona.

Uno de los problemas relacionados con este fenómeno consiste en establecer un criterio objetivo para su adecuada medición. Mientras la contaminación atmosférica y acústica son claramente medibles, la visual carece de un criterio claro. Entre las ciudades más afectadas destacan Shanghái, Bombay, México D. F, El Cairo o Caracas.

Cuidar la estética original, y evitar abusos

Los cascos históricos de las ciudades conforman normalmente un conjunto arquitectónico homogéneo. Sin embargo, ciertos elementos generan una amenaza para la estética de estos lugares. Algo similar ocurre con los postes de energía eólica que se colocan en el mar o en las zonas de montaña.

Estas formas de agresión estética tienen efectos de todo tipo. En primer lugar, alteran la armonía de un lugar, dificultan la capacidad de atención, incrementan el riesgo de accidentes y generan un impacto directo sobre la salud. No es extraño que en los últimos años se comience a hablar de un nuevo concepto, la contaminación estética.

Efectos en la salud

La sobreestimulación visual tiene efectos directos sobre el bienestar físico y mental. Los paisajes sobrecargados de elementos provocan una alteración en el estado de ánimo que puede desembocar en una situación de ansiedad o estrés.

Destacar, por otra parte, que este fenómeno crea un estado de mal humor y nerviosismo. Todas estas alteraciones tienen una explicación científica: nuestro cerebro no está preparado para asimilar un volumen excesivo de impactos visuales. La relación ojo-mente está diseñada para procesar una cierta cantidad de información, pero cuando esta se multiplica de manera desordenada se produce un desajuste en nuestra capacidad de retener la información.

Todos sabemos que los lugares armoniosos y diáfanos producen una sensación de bienestar, mientras que los lugares caóticos provocan una cierta intranquilidad. Lógicamente, cuando la contaminación visual, la atmosférica y la acústica se manifiestan de manera conjunta hay un incremento notable en los niveles de estrés. Por lo tanto, no es extraño que muchas personas que habitan en las grandes ciudades intenten desconectar del medio urbano y busquen un poco de paz durante los fines de semana en el medio rural.