Significado de Derecho Bancario

¿Qué es el Derecho Bancario?

Es el conjunto de leyes que rige sobre el ecosistema protagonizados por las instituciones bancarias para monitorear y registrar sus transacciones y acuerdos financieros, para que actúen conforme a las normativas vigentes, entendido como una especialidad de la ciencia jurídica que no escapa del derecho público ni del privado evidenciando su extendido alcance. Su carácter importante también responde al hecho de que gran parte de las actividades involucran al público en general; los bancos tienden a aprovechar de modo recurrente su posición de poder, en especial en la entrega de créditos, actuando como una especie de casino pero sabiendo de antemano las cartas estratégicamente analizadas, por lo tanto el papel del estado necesita ser firme y activo.

Acotar que, a partir de entrelazarse con cuestiones como las cajas de ahorro y las cooperativas destinadas a dar préstamos, se observa relación con el Derecho Mercantil llegando incluso a confundirse con este último.

Desde el punto de vista privado, ha tenido gran relevancia en lo que respecta al tema de las hipotecas, y a la venta y compra de divisas internacionales. Incluso, desde el punto de vista penal atañe lo tocante al lavado de dinero, ya que se exige a las entidades bancarias preguntar el origen de los fondos que les depositan.

Alcance del Derecho Bancario

Lo primero a indicar es que todas las transacciones comerciales actuales se llevan a cabo por medio de entidades bancarias. Ya muy poco se suele comprar propiedades, autos, celulares o pagar servicios con dinero efectivo. Para ello, se usan cheques o transacciones por medio de bancos y la primera importancia del Derecho Bancario radica en que se usa para regular una actividad tan cotidiana como lo es la bancaria.

Se agrega que buena cantidad de la población requiere de créditos para hacer inversiones. Los mecanismos de solicitud de crédito, así como el pago de intereses respectivos, suele regularse por medio de los estamentos de este tipo de derecho. Los partícipes de la actividad bancaria deben sujetar sus acciones a cada una de las resoluciones, decretos y leyes que así imponga el Estado y su Banco Central con el objetivo de garantizar un mercado legal, controlado, seguro y sin especulaciones.

Finalmente, hay que decir que el Derecho Bancario permite regular actividades del Derecho Comercial, el Derecho Civil y otras áreas jurídicas. Se le considera por lo tanto un ámbito jurídico versátil, que suele solaparse constantemente con otros marcos jurídicos y leyes.

El papel del Estado y el Banco Central como entes reguladores de las operaciones de los bancos

Los Bancos Centrales se encargan de emitir la moneda de una nación. Una de sus responsabilidades es que el flujo de capital sea el adecuado para la economía, para ello cuentan con la potestad de regular a las entidades financieras, a las de ahorro y préstamo, así como a otras análogas.

Por ejemplo, si al Estado le interesa que haya inversión entonces pueden exigir a su Banco Central que permita flexibilidades para otorgar créditos. Esto se hace con tasas de interés bajas y siendo flexible en los requisitos para el otorgamiento de los mismos.

Otro aspecto importante es la circulación de divisas extranjeras. Muchas veces los bancos centrales imponen un tipo flexible de cambio para evitar que la moneda local se devalúe frente a monedas foráneas. También, el Banco Central puede monopolizar el otorgamiento de estas divisas mediante subastas o mecanismos burocráticos similares.

Lo cierto es que un Banco Central responde a los intereses del Estado, no a intereses económicos. Eso es algo que se debe entender. En cambio, las entidades bancarias privadas si están motivadas por asuntos de lucro. Este es un punto donde interviene el Derecho Bancario como rama jurídica que se desenvuelve tanto en lo privado como en lo público, algo que ya hemos mencionado.

Los puntos principales a revisar en los contratos de crédito

La fuente de ganancia de los bancos está en el otorgamiento de créditos y el cobro de intereses por los mismos. Para ello, se firma entre el banco (prestamista) y quien pide el crédito (acreditado) un contrato donde se especifican las pautas a seguir.

Estos contratos deben siempre revisarse con cautela, sobre todo si tienen cláusulas respecto al cobro y aumento de intereses especiales. La revisión de tales contratos es una de las especialidades del Derecho Bancario. Entre los aspectos importantes de los mismos tenemos:

– Datos generales: deben estar claros los datos de quien recibe el crédito.

– Monto del importe: debe estar claro el monto prestado, indicando la moneda. Este monto es relevante ya que es el punto de partida del cálculo de intereses.

– Los intereses: indica el tipo de interés y su monto. La tasa puede ser fija o variable. Indicar si se cobran mensuales, quincenales, bimestrales, etc.

– Plazo del crédito: el tiempo dentro del cual el crédito debe pagarse.

– Modo de pago: indicar si es por descuentos en cuenta bancaria, o si el acreditado debe hacer los pagos por taquilla de la oficina bancaria.

– Las penalidades: esto es importante. ¿Qué pasa si quien recibe el crédito no hace los pagos? En estos casos, se suele cobrar un importe adicional por cada retraso en el pago, pero esos son aspectos que deben estar muy bien especificados. Siempre hay que estar pendientes del interés que genera el pago moratorio.

Los anteriores son los tópicos esenciales y deben ser cotejados en un contrato de crédito. En dado caso, lo mejor es contar con un profesional conocedor del Derecho Bancario para redactar y supervisar estos contratos.

El uso y abuso de los paraísos fiscales y el recurso del blanqueo de dinero

Los paraísos fiscales son lugares en el exterior donde la materia legal se caracteriza por su flexibilidad y facilidad para quienes depositan dinero en sus entidades bancarias, sin cuestionar en general los compromisos impositivos que corresponden al lugar de origen de la actividad relacionada con los ingresos, incentivando a que las personas y empresas prefieran tales sitios. De este modo se exige a los depositantes una explicación mínima sobre los fondos.

Es aquí donde surge un problema. Tales lugares se convierten en sitios de lavado de dinero ganado por actividades ilegales, como también puede tratarse de una actividad legítima pero que evade las responsabilidades fiscales locales. Por ende, se suele exigir que exista un Derecho Bancario de competencia internacional. No obstante, esto no ha sido posible. La razón es que muchos Estados argumentan que su política fiscal y bancaria la utilizan para atraer capitales, siendo una manera de hacerlo gracias a la flexibilización de impuestos y de supervisión monetaria. En este sentido, uno de los retos en el Derecho Bancario es crear un sistema global que evite el lavado de capitales.

Una medida que suele emplearse para traer al país de origen el dinero que tendría que estar allí en primer lugar, para que de esa manera se lo integre dentro del circuito financiero local, es el denominado «blanqueo», sobre el cual se propone una regularización a partir de un conjunto de parámetros particulares, sin que hayan penalidades por el delito de evasión cometido o al respecto de las formas para la obtención. Italia recurrió a esta estrategia en 2009, para conseguir 102 millones de dólares, en 2016 Brasil hizo lo propio para inyectar en su sistema financiero 53 millones, y en 2017 Argentina lograría el record al convencer a que sea repatriada la suma de 110 millones.