Significado de Dock Station Definición, Tipos, y Funciones

Definición formal

Un dock station es una solución que actúa como un centro dedicado de conexiones externas para permitir la administración de un conjunto de dispositivos con un equipo informático, tal es el caso de una notebook o PC cuyos puertos originales están limitados en cantidad y especificación.

Permite incorporar mayores funcionalidades, como por ejemplo la salida a múltiples monitores, y por otro lado, se evita la necesidad de cambiar un periférico por otro en base a la necesidad de uso del momento, a partir del hecho de mantener todo el hardware conectado y listo.

Invención despertada por la necesidad

El gran problema de las computadoras portátiles ha sido la falta de espacio para las interfaces de E/S. Con la excepción de las estaciones de trabajo móviles, que son grandes y pesadas computadoras portables, el resto se diseñan para que sean ligeras, pequeñas y manejables, lo que conlleva un coste en términos de espacio, con el problema comentado.

Ello llevó a la necesidad de incrementar, de forma externa, el número de puertos de E/S disponibles en una computadora portátil. Y, de hecho, el precedente directo de las docking stations son los llamados “replicadores de puertos”, que incluían puertos serie y paralelo para la conexión de ratones e impresoras de la época, durante los años 80.

Entre las máquinas de aquella época que incluían la opción de un dock encontramos el Compaq SLC de 1988, basado en un microprocesador Intel 286 a 12 MHz con 640 KB de memoria RAM. Este dock, al igual que los de los demás fabricantes, se conectaba al ordenador a través de un puerto propietario, por lo que no había docks universales.

No cambió mucho la situación hasta el nacimiento del puerto USB-C en 2014. Este tipo de conexión presenta la virtud de poder suministrar alimentación eléctrica, señal de datos, y también de audio y vídeo. Gracias a él, los docks no solamente evolucionaron, sino que también se universalizaron, ya que ahora es posible conectar un dock de una marca determinada en cualquier ordenador de cualquier otra marca.

Y no sólo eso: con el aumento de potencia de los smartphones y la diversificación de sus funcionalidades, los docks también han llegado a estos para permitir su conexión a pantallas externas, teclados y ratones, y otros dispositivos.

Uno de los que abrió esta tendencia fue el Microsoft Lumia 950, en un esfuerzo de la multinacional de Redmond por extender su plataforma de software a la telefonía móvil.

Tipos de docks

En general, ha quedado atrás la época de los docks con una interfaz de conexión propietaria, con una excepción: todavía se emplea en las workstations portátiles.

Fuera de esto, encontramos docks basados en USB-C o en Thunderbolt, ya que ambas tecnologías permiten el transporte de datos de distinto tipo (como el vídeo) a través de un sólo cable, por el cual llega también la alimentación eléctrica al dock.

Podemos elegir un dock que cuente con un puerto para alimentación externa (lo que significa que no funcionará en conectado a nuestro ordenador si no contamos con dicha alimentación) y que, de paso, alimente a nuestro ordenador, o bien que se alimente de la batería de nuestro ordenador precisamente a través del cable de conexión. Ambos tienen sus ventajas e inconvenientes, y ambos se utilizan en situaciones distintas.

Funciones globales

Las funcionalidades de un dock se miden en función de los distintos puertos que presentan. A diferencia de un adaptador, un dock presenta varios puertos, y estos pueden ser muy variados.

Hay sock que buscan proporcionar una funcionalidad mínima básica, pensando en la ligereza y un tamaño pequeño, para transportarlos con una computadora portátil. Por ejemplo, un puerto USB, un conector VGA, uno HDMI y un Ethernet para la red de cable. De esta manera cubre las casuísticas en las que podemos encontrarnos necesitando una de estas conexiones que no tenga nuestro portátil (especialmente si es un ultraligero).

A partir de aquí, hay diversas combinaciones, en las que los puertos de conexión de periféricos pueden ser tanto USB de tipo A, como USB-C, y distintos puertos gráficos (añadiendo el DisplayPort o el DVI a la panoplia antes mencionada).

En el caso de los docks alimentados, las posibilidades de incluir puertos se incrementan; son docks que acostumbran a incluir varios puertos USB (mezclando tanto los de tipo A como los de tipo C), Ethernet, vídeo incluso con soporte para varios monitores, salida de audio, entrada de micro, y lectores de tarjetas de memoria de varios formatos, como la SD, microSD o Compact Flash.

Recomendaciones

Siempre que nos sea posible, al pensar en comprar un dock deberíamos optar por uno que sea estándar y con conectividad USB en vez de una interfaz propietaria, y que sea soportado por los sistemas operativos con los que trabajamos. De esta forma, nos aseguraremos de poder utilizar el mismo dock en distintas computadoras, y poder ‘heredarlo’ en una máquina nueva.

También deberíamos pensar en qué situaciones vamos a utilizarlo, lo cual condicionará los puertos que requeriremos y si será o no alimentado.

La de la alimentación externa es una decisión importante. Si el dock lo vamos a utilizar en casa o la oficina para conectar un ordenador portátil y disfrutar de mayor número de puertos en un puesto de trabajo fijo, la mejor opción es adquirirlo alimentado externamente, pero si nos lo vamos a llevar con el portátil para cubrir necesidades que surjan sobre la marcha, lo mejor será no depender de ningún enchufe.