Significado de Europa

Mapa antiguo de España, influencia determinante en América Latina

¿Qué es Europa?

Es una delimitación geográfica y política que distingue a 50 naciones, donde habitan más de 740 mil millones de personas, constituyendo uno de los cinco continentes en los que se divide la superficie de la tierra. A nivel etimológico, la denominación proviene del latín como Europaeus, adoptado del griego a partir de Eurōpaîos.

Principios de la geopolítica europea

La historia del continente europeo ha sido convulsa y, de hecho, las dos guerras mundiales del siglo XX se iniciaron en Europa. En la actualidad la Unión Europea ha creado un marco de estabilidad que ha favorecido a la economía y ha evitado los tradicionales conflictos militares.

Las corrientes europeístas hacen hincapié en los grandes logros de la UE: un periodo prolongado de paz, una moneda única compartida por la mayoría de países integrantes, políticas de solidaridad y cooperación, la libre circulación de mercancías y personas e intercambios culturales entre los ciudadanos.

Como contracara, la UE se encuentra amenazada por todo tipo de peligros: el auge de los populismos, la inmigración descontrolada, la pérdida de la soberanía de los países, los problemas derivados del Brexit o las distintas velocidades en la economía de las naciones.

Europa: continente envejecido

Mapa marcando los límites de Europa

Algunos datos demográficos son especialmente preocupantes. En el caso de Europa en su conjunto, hay una realidad inquietante: la población está envejeciendo. Este fenómeno general tiene una serie de ramificaciones. Así, en la mayoría de naciones europeas la tasa de fecundidad es de 1,5 niños por mujer, una de las más bajas del planeta. Por otra parte, el envejecimiento de la población ha provocado el retraso de la edad de jubilación.

En el conjunto del planeta la población con más de 65 años llega al 8 % y en países como España o Italia es superior al 19%. Por otro lado, países como Portugal, Italia o España tienen unas tasas de crecimiento de la población muy bajas y esta circunstancia incide en el envejecimiento de la sociedad.

Hacia 1950 la población europea con más de 65 años era del 12% y en el año 2050 es previsible se llegue al 36%. Por otro lado, la proporción entre personas que trabajan y jubilados es inadecuada para que sea viable la recaudación de impuestos o el mantenimiento de los sistemas de pensiones.

En síntesis, la mayor esperanza de vida y la baja fertilidad son los factores que determinan el envejecimiento de la población. Esta realidad tiene efectos económicos y sociales (por ejemplo, los sistemas sanitarios tendrán que hacer frente a una mayor población de la tercera edad).

En términos macroeconómicos se estima que en 2060 el envejecimiento provocará un coste del 2% del PIB europeo.

Europa en la historia de la humanidad

Al observar la historia de la humanidad desde una perspectiva global, se puede apreciar que muchos de las grandes transformaciones se iniciaron en Europa.

La filosofía occidental comenzó en Grecia y Roma fue la capital del Imperio Romano.

El Camino de Santiago atraviesa miles de kilómetros de distintos países europeos y esta ruta simboliza el germen de la cristiandad.

La Reforma protestante iniciada por Lutero en Alemania, la creación de las primeras universidades, la Revolución industrial y la Revolución francesa son episodios históricos que nacieron en Europa y que acabaron proyectándose en el conjunto del planeta.

Corrientes políticas en la Unión Europea

En China, Estados Unidos y Rusia es posible identificar a la nación con un gobierno concreto y estable. Sin embargo, si pensamos en la Unión Europea, hay que mencionar distintas corrientes ideológicas y diferentes gobiernos.

Si tomamos como referencia la composición del parlamento europeo, observamos que la amalgama de partidos políticos es muy heterogénea (conservadores, liberales, socialdemócratas, ultraconservadores, ecologistas, comunistas, partidos independentistas de derecha e izquierda, etc.).

Por otro lado, algunas formaciones políticas integradas en la UE son claramente anti-europeístas o euroescépticos.