Significado de Mundo Bipolar y Multipolar

  • Por Daniel Moreira (Historiador)
  • Jul, 2020
  • Vivimos, por lo menos por el momento (y hasta que no cambien las circunstancias) en un mundo multipolar, en el que hay varias potencias que marcan una cierta pauta mundial, y las relaciones no están polarizadas entre aquellos dos grandes atractores (los ‘polos’ del mundo bipolar) que son, por una parte, los Estados Unidos y, por la otra, que fue la Unión Soviética.

    Características de la era bipolar (1945-1989)

    Antes de la actual multipolaridad, vino la bipolaridad que… ¿era realmente bipolar? No, o por lo menos, no del todo. En teoría, los dos polos de dicha época fueron el bloque capitalista y el bloque comunista. Como de costumbre, la realidad se empeña en ser más diversa y compleja.

    Ya desde antes de la capitulación de los países del Eje en 1945 (Alemania y Japón, junto a los restos de sus respectivos aliados), los aliados occidentales y la URSS se disputaron la supremacía en la época que vendría después.

    Es en este contexto que debemos entender hechos como la carrera por hacerse con los científicos y los secretos nazis en Europa, y que llevó a determinados miembros de la sociedad y el ejército alemanes a moverse para poder rendirse a uno u otro bando según sus intereses.

    El científico Wernher von Braun, artífice de la llegada estadounidense a la Luna (y que dicho país ganara la Carrera Espacial) es el ejemplo más conocido de esta rivalidad, que enfrentó no solamente a occidente con la URSS, si no también a los mismos aliados occidentales; a von Braun los británicos lo buscaban para colgarlo por crímenes de guerra, ya que fue responsable de las V1 y V2 que bombardearon Londres durante el conflicto, provocando miles de muertes civiles. Pero los estadounidenses, que habían orquestado la operación Paperclip para hacerse con todo el capital científico nazi, pasaron por delante de los británicos, para disgusto de estos.

    Por parte soviética, Stalin se aseguró de tener gobiernos en la sombra preparados para los países que caerían bajo su órbita de influencia. El mundo se repartió en las conferencias de Yalta y Potsdam.

    Nace el Telón de Acero

    Tras la guerra, las tensiones afloran rápidamente entre los dos grandes bloques que se habían aliado contra las potencias del Eje. En 1946, y en un famoso discurso, Churchill avisa de que, entre el este y el oeste, está cayendo un “telón de acero”, en referencia a la línea que separa los estados satélites de la URSS, y el autodenominado ‘mundo libre’ que, paradójicamente, en las siguientes décadas apoyará a algunos regímenes de corte fascista para hacer frente al comunismo.

    En 1949 nace la RDA, uno de los grandes símbolos de este mundo bipolar. La Guerra de Corea (1950-1953), la de Vietnam (1955-1975), y la revolución cubana (1953-1959) serán algunos de los conflictos bélicos que marcarán la época, como las intervenciones soviéticas en Hungría (1956) y Checoslovaquia (1968).

    También lo harán los enfrentamientos ‘proxy’ de ambos bandos en Asia, África y Latinoamérica.

    Pero, como he dicho antes, la realidad se empeña en ser más complicada.

    China y las naciones no alineadas

    Aquel mundo no era tan bipolar como podríamos pensar. La China comunista, que era en principio aliada de la URSS y que, conceptualmente, debía seguir siéndolo, empezó a marcar su propio camino que la llevó, incluso, a enfrentarse con su poderoso vecino del norte.

    Esta situación facilitó un acercamiento entre el milenario país y los Estados Unidos, al calor de la llamada ‘diplomacia del ping-pong’, que culminó en 1972 con una visita de Nixon a Pekín.

    No solamente China marcaba perfil propio; algunos países se mantenían teóricamente equidistantes de ambos polos.

    Este era el caso de la comunista Yugoslavia, que contaba como ventaja el haberse liberado por su propia mano del yugo nazi con algo de ayuda de los aliados occidentales, pero sin depender de la Unión Soviética que, en cambio, sí ‘liberó’ la Europa del este, con países como Bulgaria, Polonia o Hungría.

    Países como la India jugaban con los dos bandos, sin inclinarse abiertamente por ninguno.

    El mundo bipolar se mantuvo vigente hasta 1989, cuando empezó la desintegración del bloque del este con la caída del muro de Berlín.

    Mundo Multipolar: El fin de la polarización y el principio del juego a varias bandas

    Entre 1989 y 1992 la URSS inició su repliegue de Europa del este y se disolvió. Una Rusia empobrecida y sin capacidad de defender un imperio como el que había construido desde 1945, sustituyó a la Unión Soviética.

    Los Estados Unidos emergieron de esta situación como única potencia mundial, mientras la Unión Europea se expandía hacia el este de Europa, enrolando a los países de la antigua órbita del bloque comunista, y buscaba un lugar en el mundo que no fuera supeditado a la político norteamericana.

    Henry Kissinger dijo una vez en referencia al viejo continente que no sabía cual era “el teléfono de Europa”, en referencia a la proverbial desunión de los países europeos. Esa Europa unida buscaba precisamente tener ese teléfono. Y todavía lo busca…

    Por su parte, China empezaba a despuntar como potencia económica, una vez superadas las protestas ciudadanas que desembocaron en la masacre de la Plaza de Tiananmén. Su progresión en las siguientes décadas la llevarían a ocupar parte del espacio de influencia de la URSS como potencia regional en Asia.

    Países referentes del mundo multipolar

    Desde que Putin tomara el relevo de Borís Yeltsin a las riendas de Rusia, el país se ha recuperado económicamente y ha vuelto a ‘sacar pecho’ en el terreno internacional. Sus intervenciones en el Cáucaso, como en Chechenia (1994-1996, y 1999-2009) y Georgia (2008), su constante amenaza velada a los países bálticos, su intervencionismo en Ucrania, y un presupuesto militar al alza, marcan el retorno de Rusia al primer plano internacional, con vocación de volver a ser potencia.

    Como he dicho antes, la Unión Europea todavía busca una voz conjunta, y más después de la defección del Reino Unido que, precisamente, deja la incógnita de cómo va a influir el país en el ordenamiento mundial durante el futuro próximo.

    Reino Unido tiene un inmenso potencial entre los países que son antiguas colonias (la famosa Commonwealth), y habrá que ver como hace valer su influencia en dicho entorno. Recordemos que Gran Bretaña es uno de los pocos países del mundo capaz de proyectar su potencia militar en cualquier lugar, algo que le sirvió para vencer en la guerra de las Malvinas.

    China se ha ido empoderando más, y actualmente busca precisamente poder proyectar su fuerza militar donde quiera. Para ello, dispone de dos portaaviones, y su retórica agresiva ha crecido en los últimos años, llevándola a un enfrentamiento comercial y diplomático con los Estados Unidos. Es la nueva guerra fría.

    Además de estas potencias globales, hay otras regionales, o que buscan serlo; Turquía, Arabia Saudita, Irán e incluso Egipto, buscan expandir su área de influencia y, por ello, han iniciado intervenciones en otros países, como Libia, Yemen o Siria.