Significado de Garantías Individuales

¿Qué son las garantías individuales?

Son el conjunto de derechos de carácter universal que le pertenecen a cada persona por el simple hecho de existir, entendiendo la defensa a la vida y al reconocimiento de la identidad, así como a la posibilidad de moverse y comportarse libremente y desenvolverse en condiciones dignas. Sin embargo, la violación o el abandono irresponsable a estas pautas es una constante alrededor del mundo, incluso en los países denominados de primer mundo que se escondiendo sus políticas de exclusión, censura y represión.

Es importante mencionar que estos derechos son particulares, y no colectivos, sin hacer referencia a ninguna clase o grupo social específico. Esto se deja en claro, ya que en tiempos pretéritos solo tenían derechos los integrantes de ciertas castas o razas. Por ejemplo, en la Antigua Roma los patricios tenían prebendas legales muy diferentes a las de los plebeyos o los esclavos.

Derecho a la vida y a la identidad

Con la Revolución Francesa, una de las situaciones superadas fue la esclavitud. Las personas nacen libres, no hay más esclavos y todos son iguales ante la ley. A esto se añade que se tiene derecho a la vida, es decir, a contar con los medios para preservarla. Esto incluye salud, alimentación y a no hacer trabajos que pongan en riesgo la existencia de las personas.

Por otra parte, también se tiene el derecho a la identidad. ¿Qué significa esto? Antes de la aparición de los Derechos Humanos había gran cantidad de niños “anónimos”. Pequeños abandonados por sus padres, o hijos de esclavos, que no eran registrados ante la ley. No tenían nombre ni documento de identidad. Literalmente, desde un punto de vista jurídico “no existían”.

Esto ahora ha cambiado. Las leyes exigen que todo nacimiento conlleve la presentación del niño ante un Registro Civil o institución análoga. Dicho niño (a) tiene derecho a un nombre. No puede ser anónimo: es un derecho que empieza apenas se nace.

Abertura a los derechos de libertad

Durante muchos siglos, existió el injusto sistema de la esclavitud. Los prisioneros de guerra, o la gente de cierta raza, era considerada esclava. Fue un modo de explotación de los seres humanos frecuente durante civilizaciones como la egipcia, romana, medieval y bien entrado el periodo moderno. En América, los ingleses y españoles crearon una sociedad esclavista.

Un esclavo era alguien sin derecho, no era una persona, era una propiedad. Esto es algo que las leyes modernas prohíben. Se aplica para evitar los trabajos forzados, la explotación sexual o el uso de niños con fines ilícitos. De antemano, toda ley en el marco de las garantías individuales sostiene que “todas las personas nacen libre, y no están obligadas a hacer nada contra su voluntad”.

En tiempos recientes, el tema de la libertad se involucra por demás al derecho laboral. Muchas personas pueden ser víctimas de explotación en el trabajo, donde a veces no pueden renunciar por diversos motivos. Esta es una analogía al asunto de la esclavitud, por lo que es un tema que las leyes se esmeran en regular.

Igualdad ante la ley

Y tornamos ahora a versar el asunto de la igualdad ante la ley. ¿Por qué es tan relevante? Para ser honestos, esta igualdad ante lo legal es injustamente algo reciente. En la antigüedad y Edad Media, las personas no eran iguales ante el marco legal.

Los reyes, por ejemplo, tenían muchas virtudes y acomodaban las leyes a su antojo. Lo mismo las grandes figuras del clero, o quienes tenían poder económico o militar. En cambio, los esclavos y las clases sociales bajas estaban muy desamparadas: prácticamente no tenían derechos.

Otro ejemplo de injusticia se presentaba con los “niños naturales”, es decir, que no tenían uno o ambos padres. Resulta que los descendientes de un matrimonio con ambos cónyuges tenían más oportunidades y derechos que quienes no lo eran.

En la actualidad, las leyes parten de la premisa de que todas las personas reciben el mismo trato ante instancias legales. Si la ley no lo dice por escrito, entonces se asume tácitamente. Y es que el tema de los Derechos Individuales es un asunto con cualidad supra legal: si las leyes no lo manifiestan directamente, entonces se asume de todas maneras. Y si una ley va contra estas garantías, es considerada como inválida.

Garantías a una vida segura y digna

Finalmente, sucede que estos derechos no se limitan a garantizar la vida, sino también la calidad de la misma. En tal sentido, las diversas legislaciones de los países plantean aspectos como los siguientes:

• Derecho a la salud: en muchos países, existen sistemas de salud pública. La idea es que las personas sin recursos económicos también puedan recibir atención médica. Sin embargo, estos servicios son costosos. Por ello, en otros ámbitos se opta por facilitar los mecanismos de financiamiento para que la gente pueda costear la atención sanitaria.

• Derecho a la educación: también se usa la educación pública. Quizás, mucha parte del debate depende de dejar en claro hasta donde se tiene derecho a una educación gratuita. O si lo que es gratuito es la educación, o se deben dar los medios para obtenerla. Hay países donde la educación es gratuita hasta básica, la universitaria no lo es.

• Derecho al trabajo: las personas tienen derecho a trabajar. Para ello, deben ser iguales, que no haya discriminación. Igualmente, que puedan tener libertad de emprender una faena por su cuenta, bien sea un negocio o la prestación de un servicio. Muchos consideran que este es el derecho fundamental, que los ciudadanos puedan obtener recursos con los cuales luego logren obtener servicios de salud y educación.

El tema de las garantías individuales tiene un detalle: hasta donde son válidas estas garantías. Servicios como el de la salud y educación son costosos, por lo que los Estados los asumen como cargas complicadas. De la misma manera, se sabe que es algo que las personas necesitan y forma parte de las leyes.