Guerra de los Mil Días Significado, Causas, Final y Consecuencias

Significado: ¿Qué representó la Guerra de los Mil Días?

Enfrentamiento de carácter interno/civil que se abrió paso en Colombia durante la hegemonía conservadora que había emanado tras el movimiento de Regeneración. El grupo de liberales moderados y conservadores que habían ejercido el poder a través del Partido Nacional, se enfrenta a la presión tanto de conservadores tradicionales o “históricos” y liberales radicales que tienden a fragmentar y re-polarizar al país frente a una clase política con una disputa histórica. El conflicto militar estalla en octubre de 1899 y se extiende hasta noviembre de 1902, cuando se declara el fin de hostilidades con la derrota del Partido Liberal.

Causas de la Guerra

Los gobiernos de Manuel Antonio Caro en nombre del proceso de Regeneración tiende al cercenamiento de libertades políticas y medidas cada vez más autoritarias, generando un mayor descontento entre sus rivales de ambos partidos. Tanto liberales como conservadores históricos empiezan a coincidir en el rechazo al partido nacional, agitando el ambiente de la elección presidencial de 1898.

Debido a una disputa en torno a condiciones electorales restringidas, los liberales deciden insurreccionarse contra el gobierno recién electo del político conservador, el octogenario Sanclemente, respaldado por Manuel Antonio Caro. El gobierno del Partido Nacional se ve presionado por la insurrección liberal en el departamento de Santander y por la disidencia de influyentes conservadores que se alinean a la oposición del Partido Conservador histórico.

Momento del estallido

La insurrección liberal se extiende en Santander, el Cauca y Panamá, realizando rápidos movimientos que toman por sorpresa a las autoridades en pueblos y ciudades. Sin embargo cuando el gobierno nacional logra reaccionar, su ofensiva propicia varias derrotas a las tropas liberales, debilitando sus posiciones frente a la superioridad del ejército nacional. Los liberales logran reunirse en Pamplona y unificar sus fuerzas bajo el nombramiento de la presidencia de Vargas Santos.

Los liberales logran rechazar con éxito al ejército gubernamental, sin embargo las diferencias entre sus mandos (entre Vargas Santos y el radical Rafael Uribe Uribe) no permiten que se concrete una ofensiva rápida frente al ejército gubernamental debilitado. A su vez, las rebeliones en Tolima y el Cauca fueron derrotadas por el gobierno, quedando únicamente el ejército liberal reunido en Santander.

En febrero de 1900 el ejército liberal se enfrenta a un ejército nacional superior en número, los liberales son derrotados y pasan a una guerra de guerrillas tras la fragmentación de su ejército formal. En julio de 1900, Sanclemente es sustituido por su vicepresidente, Marroquín, quién reúne el apoyo de conservadores históricos y liberales moderados. El conflicto militar ahora es dirigido por la nueva alianza de gobierno, contra las guerrillas liberales que intentan re-impulsar rebeliones sin éxito, hasta el fin de los intentos insurreccionales de los liberales en 1902.

Participación Regional

La insurrección liberal había recibido el apoyo de Venezuela, Ecuador y Nicaragua, debido a que la causa liberal era favorecida por los líderes que gobernaban dicha naciones. Francisco Zelaya en Nicaragua y Eloy Alfaro en Ecuador eran líderes de revoluciones liberales, mientras que Cipriano Castro –también liberal- tenía el proyecto de la unidad entre estas naciones bajo un mismo proyecto confederativo, liberal y soberanista.

Venezuela se convierte en un territorio de resguardo y apoyo para Rafael Uribe Uribe, desde donde se preparan ofensivas a Cúcuta y Bucaramanga, sin embargo, el gobierno conservador lanza una ofensiva hacia el Táchira, forzando un acuerdo de paz que lleve a la neutralidad de Venezuela. Alfaro también mostró su apoyo a ofensiva militares liberales en el Cauca, sin embargo tras la amenaza de una guerra abierta con el gobierno colombiano, restringió el apoyo material. Zelaya por su parte apoyó las tropas liberales en Panamá.

El final de la guerra y sus consecuencias

La guerra de los mil días acabó con el Partido Nacional y dio paso a una larga hegemonía conservadora durante varias décadas más. El conflicto militar había dejado a Colombia devastada, con edificaciones y vías de comunicación destruidas, y un sistema financiero en crisis. La población se encontraba en situación de empobrecimiento general propiciado por el desgaste de una guerra cruenta.

El conflicto entre conservadores y liberales se mantuvo en tensión con relativa estabilidad hasta un nuevo ciclo conflictivo que se iniciaría con la muerte del líder liberal Jorge Eliécer Gaitán en 1948.

Bibliografía

Halperin Donghi, Tulio (2005). Historia Contemporánea de América Latina. Historia Alianza Editorial.

Rubiano Muñoz, Rafael (2011). Guerra, nación y derechos. Universidad de Medellín, Opinión Jurídica, vol. 10, núm. 20.