Significado de Historiografía Definición, Principios, y Ejemplos

Definición formal

La historiografía es una categoría que ha sido utilizada de manera variada, capaz de entenderse como la forma en que se ha escrito la historia o como la disciplina responsable por el estudio de la producción histórica, de la forma en como se ha concebido la tarea de los historiadores, sus metodologías, sus premisas fundamentales, sus apuestas teóricas y las transformaciones de la historia como campo del conocimiento humano.

La historiografía suele clasificar períodos y corrientes historiográficas, destacando las características que han desarrollado los trabajos de los historiadores, su relación con el propio contexto social al cual le hablaban, y del cual emergían.

Principios y surgimiento de la historia como disciplina

El estudio y el registro del pasado intentan recuperar los hechos tal cual sucedieron, surge como una necesidad del conocimiento humano desde la época de las primeras civilizaciones, en la medida en que se afianza una conciencia sobre los procesos históricos, la transformación de las sociedades y las consecuencias de las acciones humanas en el curso del tiempo. La historia se aparta del mito como relato de un pasado atemporal del origen social y de la naturaleza del mundo, con la historia se funda una conciencia sobre el tiempo social, su medición y el reconocimiento de un pasado cercano, directamente relacionado con el presente.

Entre los primeros historiadores -es decir, quienes empiezan a registrar sucesos históricos intentando reflejar tal cual lo sucedido a diferencia del relato mítico del pasado- se encuentra Herodoto en la antigua Grecia (aproximadamente entre 485 a.e.c. y 420 a.e.c.), quién escribe sobre las guerras médicas entre los griegos y el imperio persa en Los Nueve Libros de la Historia, caracterizando un antagonismo cultural e histórico entre estas dos culturas y civilizaciones, así como un relato del conflicto militar. Paralelamente se encuentra Sima Qian, quién escribe Memorias Históricas, en donde expone una investigación de la historia de la civilización china, desde su origen mítico hacia el año 2600 a.e.c., hasta su presente en el contexto de la dinastía Han hacia los siglos II y I a.e.c.

Ejemplos de la historiografía

El estudio de la historiografía se constituye a partir del establecimiento de períodos en donde se desarrolla una forma determinada de producción histórica, en relación a un contexto geográfico-cultural. La historiografía occidental (muchas veces impartida como universal) comienza con los autores de la civilización greco-romanas, luego la historiografía medieval inaugurada por San Agustín, la renovación humanista de la historiografía renacentista que luego da paso a la modernidad y al debate filosófico en torno a la razón. Las diferentes tendencias del conocimiento moderno desarrollarían estilos y corrientes historiográficas que se sucederían entre sí, como el romanticismo, el idealismo, el positivismo, el materialismo histórico y las generaciones de la escuela de los Annales. A su vez, fenómenos históricos como la conquista de América producirían su propia historiografía, en este caso con las “crónicas de indias” realizadas por viajeros, misioneros y conquistadores.

Las civilizaciones asiáticas generarían su propia historiografía, destacándose la desarrollada en China desde Sima Qian y luego Ban Gu en donde se registraría la historia de las dinastías, aunque con un estilo homogéneo, debido a la vinculación histórica de este oficio con el aparato burocrático imperial de la civilización china. Esta historiografía fue sucedida directamente por la versión oficial, esquemática y dogmática del materialismo histórico del Partido Comunista China, tras su llegada al poder a mediados del siglo XX.

Historia y veracidad

Las historiografías se han contrapuesto entre sí, desarrollando diversas perspectivas para elaborar un conocimiento que se pueda establecer como una verdad histórica. La utilización y revisión de las fuentes es un recurso fundamental para el estudio sobre la veracidad del discurso histórico, dotando de un eje de objetividad y científico del mismo. La intención del autor también dispone una forma determinada en la construcción de un discurso histórico, en la medida en que busca establecer un conocimiento válido para su presente. Entender las intenciones historiográficas en sus respectivos contextos, nos ayuda a capturar su objetividad al mismo tiempo que se reivindica una parcialidad o perspectiva subjetiva del historiador.

El encuentro de la historia con las demás áreas del conocimiento de las ciencias sociales y humanas, como la sociología, antropología, psicología, economía, filosofía, también le han dado una mayor densidad a la historiografía contemporánea que se ha permitido abrir un eje transdisciplinario en los procesos de investigación y producción de conocimiento histórico.

Fuentes

Burke, Peter. Comprender el pasado. Akal. 2013.

Zoraida Vázquez, Josefina. Historia de la Historiografía. Ediciones Ateneo D. F. 1978.