Significado de Nutrición

¿Qué es la nutrición?

Es el acto conciente que le proporciona energía al organismo para que éste supla sus necesidades y de este modo funcione adecuadamente y sea capaz de responder a las exigencias diarias. En este marco, resulta esencial juzgar los alimentos que uno tiene a disposición, para elegir aquellos que verdaderamente brindan beneficios al cuerpo, porque existen cientos de productos que engañan al consumidor, por ejemplo anunciando la presencia de una fruta a partir de un porcentaje insignificante de la misma. Se lo aprecia etimológicamente en las formas del latín tardió nutritio, nutritiōnis.

Importancia de interpretar una buena alimentación

Todos nos alimentamos, pues es una necesidad básica para la vida y sino no estaríamos aquí, pero no todos hacemos una selección consciente de los alimentos que incorporamos a nuestro cuerpo, es decir, no toda alimentación es nutritiva, en cuanto a satisfacer al máximo los nutrientes requeridos.

Por lo tanto, si sorteamos el primer problema, de alimentarnos, que no es menor, pues muchos países tienen un nivel elevado de pobreza y pasan hambre, hasta pudiendo morir por dicha causa, un segundo problema es el de la calidad de la alimentación.

¿Qué es alimentarnos “bien”? Hay muchas discusiones al respecto, pero hay una gran tendencia a hablar de variedad de frutas y verduras, abundante agua, comidas de origen orgánico (sin agrotóxicos) y alimentos poco procesados industrialmente, carentes de conservantes y otras sustancias químicas.

Así mismo, una dieta para bajar de peso no es necesariamente nutritiva, porque se puede quemar grasas consumiendo barritas de cereal ultra procesadas. En este mismo sentido, el peso en general, no es un indicador de comer bien o mal, es tan sólo una pista, junto a otras, como los análisis clínicos de sangre.

También es importante el modo de cocinar la materia prima, pues las papas en sí mismas son sanas, en un puré, por ejemplo, pero al freírlas en abundante aceite, dejan de ser una buena opción.

El capitalismo, a fin de maximizar las ganancias y en claro perjuicio de la salud poblacional, ha recurrido, entre otras cuestiones, al uso masivo de pesticidas y a las inyecciones a los animales destinados al consumo, que por cierto viven en condiciones pésimas, de sufrimiento y cosificación.

Clasificación de la nutrición: omnívora, vegetariana y vegana

Podemos empezar estableciendo una diferencia entre llevar una dieta y elegir alimentarnos de un modo por una cuestión de deseo, ideología o gustos.

Por ejemplo, los niños en sus primeros años, pueden basar su alimentación en una dieta ya sea vegetariana u omnívora, pero esta es una elección de los padres, por ende, no “son” vegetarianos, omnívoros, veganos, sino que simplemente tienen esta dieta en esta etapa de sus vidas, hasta ser mayores y tomar las riendas sobre su alimentación.

Cabe aclarar que una dieta omnívora incorpora carnes, derivados de origen animal, verduras y frutas; una vegetariana, sólo derivados de origen animal (leche y huevos), verduras y frutas; y una vegana, verduras y frutas de modo exclusivo.

Por otro lado, la elección de lo que comemos puede ser: una recomendación médica, acorde a nuestras necesidades o a una enfermedad crónica; una ideología, como el veganismo por el amor a los animales, por la lucha contra la contaminación o como un modo de revelarse ante el sistema capitalista; puede ser por una moda; por salud; para lograr ciertos resultados estéticos; también por costumbre; etcétera.

Pero el tipo de dieta, que hay millones, no implica necesariamente que sea buena o mala para nuestra salud. Lo más importante es pensar sobre lo que comemos, elegir los productos leyendo las etiquetas, ver la proporción de clases de alimentos que conforman nuestro plato, respetar las cuatro comidas y, de ser necesarias, dos colaciones.

En algunos casos, son necesarios los suplementos nutricionales (recomendados por un médico o un licenciado en nutrición), como en el caso de algunas enfermedades puntuales, deficiencias particulares en la absorción de nutrientes, durante el embarazo (ácido fólico, hierro, vitaminas) o en las dietas vegetarianas o veganas (especialmente vitamina B12).

Manipulación capitalista

Un aspecto fundamental está dado por lo que la cultura promueve, en los medios masivos de comunicación, de modo deliberado o a partir del sentido común, de un modo menos reflexivo. Tradicionalmente, la comida chatarra se ha asociado, por lo menos en las sociedades modernas occidentales, a tres cuestiones: la vida social, el amor y la felicidad. Claro está, que es una estrategia de mercado, para vender estos productos, que tienen un precio mayor que las frutas y verduras en su estado natural, además de que producen mayor adicción y más enfermedades, que luego ese mismo mercado, intentará curar por el dinero justo.

Poco a poco se va teniendo mas conciencia al respecto, pero aún los lugares de comida rápida son los más elegidos por los padres para llevar a sus niños o por los grupos adolescentes, ambos seres humanos en pleno desarrollo, que necesitan nutrirse adecuadamente. Estos locales atraen a sus clientes con el diseño informal, juguetes y juegos para entretener a los pequeños, bajos precios y publicidades.

Implicancias psicológicas de la alimentación

A instancias de la psicología, en el análisis individual de la persona, se observa que comer es un acto emocional, que implica placer, displacer, asco, etcétera. Por ejemplo, cuando comemos helado, mientras vemos una película triste, luego de una ruptura amorosa.

Para cada persona, alimentarse (y nutrirse) tiene un papel singular, más o menos apreciado y reflexionado. Pero tres casos merecen la especial atención de la Psicología, que son: no comer, comer y vomitar, comer desmedidamente.

La comida aquí tiene un significado que ha de explorarse en el sujeto en cuestión, ligado a conflictos más profundos, variados y personales, en relación a la historia intrapsíquica e interpersonal.

Siempre que se descarten los motivos biológicos, la causa puede ser un ideal exagerado de delgadez, nervios (estos pueden ser el origen en los tres casos), fobia a atragantarse con la comida y morir (menos común, pero por eso importante, para manifestar que los motivos pueden múltiples), depresión, tapar otros problemas con la comida, etcétera.

No hay causa universal para las problemáticas referentes a la alimentación, lo que sí puede asegurarse de modo general es que hay un componente afectivo y social, ya desde el nacimiento, donde el amamantamiento (de ser deseado y posible) es el primer modo de vincularse del niño con su madre.