Significado de Teología

¿Qué es la teología?

Es responsable de la investigación y el aprendizaje sobre Dios y todos los elementos del entorno, aplicado al amplio abanico religioso, no obstante contemplando ciertas pautas, por ejemplo en el caso del cristianismo se impone la figura de Jesús. Se lo aprecia en el latín tardío como theologia, con raíz en el griego theología en referencia a theológos. Precisamente, sobre éste último se detecta theo, traducido como Dios, y logos, indicando el estudio.

Importancia de la religión como fenómeno cultural universal

En el conjunto del planeta existen muchas creencias religiosas. El cristianismo, el judaísmo, el Islam o el hinduismo son algunas de las más conocidas, pero la variedad de doctrinas es muy amplia y compleja.

En todo fenómeno religioso hay una serie de elementos comunes. En primer lugar, la creencia en ser supremo o Dios que de alguna manera gobierna el mundo.

En otro escalón se aprecia un conjunto de textos donde se relata el origen del mundo a partir de la acción divina y una serie de enseñanzas que deben guiar a los hombres.

La mística es otro de los rasgos genuinos del fenómeno religioso (en la vivencia mística el individuo realiza un proceso de interiorización para conectar con la divinidad suprema).

Por último, todas las creencias generan un cuerpo doctrinal y una teología.

Mencionar que en la prehistoria los seres humanos ya fabricaban estatuillas para expresar su preocupación por el enigma de la existencia.

La espiritualidad humana y las creencias religiosas son los pilares fundamentales sobre los que se han construido las distintas concepciones teológicas.

Principios de las cinco vías de Tomás de Aquino

En la teología cristiana y, muy especialmente en la católica, la obra de Tomás de Aquino constituye uno de los cuerpos doctrinales fundamentales. En su tratado «Suma Teológica», Tomás de Aquino expuso las conocidas cinco vías para demostrar la existencia de Dios mediante razonamientos lógicos. En cada uno de estos argumentos la filosofía se pone al servicio de la teología.

1) El primer argumento afirma que todo está sujeto a un proceso de cambio que afecta a las cosas o a los individuos. En consecuencia, tiene que haber una causa originaria que posibilite el cambio y dicha causa es necesariamente Dios (Dios es el motor inmóvil que permite la activación de los distintos movimientos de la naturaleza).

2) Sostiene que todo lo que existe o sucede proviene de una causa concreta. Por lo tanto, tiene que haber una causa primera que desencadene todas las demás y dicha causa solo puede ser Dios.

3) Se dice que las cosas pueden ser o no ser, existir o no (todo es contingente). Por otra parte, si algo existe es porque es necesario. En consecuencia, la contingencia de los seres tiene que ser causada por un ser necesario, es decir, por un Dios creador.

4) Se recuerda que en la naturaleza hay distintos grados de perfección y, por lo tanto, los seres más perfectos no pueden tener su origen en un ser imperfecto. Dicho de otro modo, la perfección humana solo puede provenir de un ser todavía más perfecto, el cual tiene que ser Dios.

5) Se pauta que la complejidad de todo lo que existe no puede haber sido creada como consecuencia del azar y, por lo tanto, hay un diseño inteligente que remite a un ser perfecto, a Dios.

Teología de la liberación: compromiso social

En la década de 1960 algunos teólogos latinoamericanos renovaron la doctrina católica con un conjunto de propuestas orientado al compromiso social de la iglesia. Este nuevo rumbo es conocido como la teología de la liberación. Las propuestas sociales de esta doctrina chocaron con la teología oficial de la iglesia católica.

Este movimiento teológico empezó a manifestarse entre algunos religiosos de América Latina, quienes entendieron que la iglesia debía comprometerse con los más desfavorecidos y en favor de la justicia social. En este sentido, defendieron un cristianismo con un espíritu transformador y emancipador.

En su ideario se apuesta por una espiritualidad compatible con la realidad social y política de los pueblos. Se trata de una teología crítica que concibe la salvación humana desde la praxis y la realidad.