Significado de Derecho Germánico

¿Qué es el Derecho Germánico?

Es la comprensión y evidencia de los pactos de convivencia que estaban instaurados en los pueblos del norte de Europa basados en sus costumbres, quienes eran bautizados como bárbaros por los romanos, tomando forma a partir del acercamiento entre ambas civilizaciones. Implica un interés histórico esencial en la construcción evolutiva del Derecho.

Características históricas del Derecho Germánico

Tradicionalmente, se ha estudiado el Derecho Romano, pero sucede que el Derecho Germánico es una excelente herramienta para hacer una reflexión y práctica del Derecho Comparado, aunque usando marcos jurídicos de la antigüedad. Es decir, la posibilidad de confrontar las leyes de los romanos con las de los germanos.

– El Derecho Germano era verbal y no escrito, porque se asentaba en los hábitos del pueblo.

– Parte de la premisa de la Paz: quien rompe la armonía del pueblo, es transgresor de la Ley.

– Por lo antes dicho, su objetivo es lograr la Paz, en otras palabras, tiene como foco un concepto diferente al de otros derechos, los cuales buscan la Justicia.

– Se permitía la venganza entre los integrantes del pueblo germano.

– Eran penados los delitos contra los dioses. Cuando esto sucedía, se obligaba a matar a los culpables frente al resto del público. Esto se hacía para que todos supieran las consecuencias de esta falta.

– Wergeld y Fredus: Son las denominaciones a dos penas monetarias en casos de delitos menores. El Wergeld se pagaba ante los jefes de la comunidad (el Estado) y el Fredus a particulares (Fredus). Por tanto, el Derecho Germano tiene una consideración acerca de Derecho Público y Derecho Privado.

– En sus inicios, todos los miembros del pueblo tenían mismo rango legal. Luego, se van estableciendo jerarquías políticas y sociales.

– Se trata de una modalidad de derecho bastante simple, pero que ya muestra algunas tendencias legislativas posteriores.

Principios que golpean a la puerta de Roma

El Derecho Germánico es relevante, pues de algún modo entrando al mundo cultural romano impone sus preceptos. Es decir, es una modalidad de leyes que termina modificando o sustituyendo al Derecho Romano. Por ello, es de utilidad reconocer sus principios más notables, entre los que podemos mencionar:

Es eminentemente religioso. Se considera que las leyes (costumbres) surgen de la asamblea, en la cual se invoca a los dioses y se les pide consulta. Por ende, las leyes son emanadas por la divinidad, los humanos son simples ejecutores.

Mantiene un interés contrapuesto entre lo colectivo y lo individual. La célula de su sociedad es la familia, que es llamada Sippe. En las asambleas participa un representante de cada Sippe.

Implica reciprocidad. Toda acción o donación se hace a cambio de algo. Además, esa contraprestación debe ser equivalente a lo donado.

Requiere de mucho formalismo. Al no estar escrito, el Derecho Germánico necesita de actos formales, protocolos, a la vista del pueblo para que todos sepan en qué consisten las leyes. Tales rituales son el medio de difusión de las leyes.

La aceptación del individuo debe ser por aceptación de los padres, quienes deben presentar al pequeño ante la comunidad antes de las “nueve lunas de nacido”. Este acto protocolar implica que hay testigos y que la sociedad acepta a un nuevo individuo en su clan.

Se asume que alguien tiene mayoría cuando “sabe usar las armas”. Para eso, se hacía una demostración con arcos y flechas. No había una “edad en años” para demostrar adultez, sino que esta se debía demostrar con una habilidad específica.

Es discriminatorio. Las mujeres no tenían potestades legales.

Varios aspectos son llamativos con este Derecho, sobre todo si lo comparamos con los mecanismos legales de los romanos. No obstante, también podemos cotejar el Derecho Germánico con marcos jurídicos actuales.

Comparación con el Derecho Actual en determinadas instituciones jurídicas

Hay varias cuestiones que se deben reflexionar sobre el Derecho Germánico. ¿Acaso este derecho ha influido en la actualidad? No hay que olvidar que muchos de sus preceptos pasan a regir el mundo feudal que dominó por diez siglos en Europa. Por eso, veamos algunos casos:

Para el Derecho Germánico, sucede que la “costumbre se hace ley”. No hay que esta es una de las premisas del mundo jurídico inglés. Además, en nuestra época las costumbres siguen siendo parte de las fuentes del derecho.

El Derecho Germánico usaba las llamadas ordalías, que son pruebas por las cuales un acusado debe pasar para demostrar su inocencia. En nuestra época, es famosa la prueba del “detector de mentiras”, así como los exámenes psicológicos o forenses a una persona con miras a cotejar su responsabilidad en un delito.

Los germanos, a diferencia de los romanos, eran un pueblo disgregado: consistente en varias tribus que mantenían lazos mancomunados. Esta figura de la “mancomunidad” persiste en nuestros días en la llamada Commonwealth, así como en el ordenamiento jurídico de las comunidades españolas.

También, la figura de la “comunidad de bienes” es proveniente del Derecho Germánico. Esta es un “cuasicontrato”. Es decir, no es un acuerdo emanado propiamente de las voluntades de los que participan, sino que es una exigencia de la ley.

Se presta mucha atención en la comunidad y sobre todo en la familia. En tal sentido, hay muchos antecedentes de lo que hoy catalogamos como “Derecho Familiar” en las leyes de los antiguos pueblos germánicos.

Para los germanos existía la noción de herencia, sin uso de testamento. De esta manera, se gesta parte de lo que llamamos como las bases del Derecho Sucesoral, pues los germanos tenían un muy completo sistema de repartición de bienes en caso de la muerte del jefe de familia.

Discernían entre delitos privados y delitos públicos. Es decir, sabían que había cosas de naturaleza legal colectiva y otras que eran solo entre particulares.

Vemos entonces que el Derecho Germánico si marca pautas en el mundo actual. Sucede que en occidente parece haber tres influencias en el orbe jurídico: el Derecho Romano, el Derecho Católico (emanado de los mandamientos y las normas de la Iglesia), así como el Derecho Germánico. No hay que olvidar que este último se funde con el Derecho Romano durante todo el periodo Medieval.