Fuentes del Derecho Significado, Clasificación, Ejemplos y Alcance

¿A qué responden las Fuentes del Derecho?

Son las raíces de la experiencia y el saber que establecen la creación de las normas jurídicas, así como permiten pautar modos de interpretación y aplicación, actuando en una dinámica evolutiva de estudio y revisión constantes. Tradicionalmente, las fuentes iniciales del Derecho toman la religión y la costumbre. Posteriormente, se añaden cuestiones un tanto más subjetivas como la moral y la ética. De hecho, los primeros códigos o normativas de comportamiento responden en realidad a ideas morales, tal es el caso de los diez mandamientos bíblicos y del Código de Hammurabi.

Las fuentes del derecho cobran cada vez más relevancia, a medida que se profundiza en el detalle jurídico. ¿Cuáles son válidas y cuáles no? Además, ¿cuáles puede mejorar su argumentación? ¿Suelen utilizarse las fuentes correctamente? Estas preguntas resuenan en el tiempo según las circunstancias. En esta línea, entender que los órganos legislativos, que tienen la facultad de crear leyes, podrían hacerlas con mayor eficacia si se tienen en cuenta las fuentes adecuadas.

Alcance y ejemplos en las ramas del Derecho

Son un aspecto esencial de la abogacía, esencial en la formación. Vale decirse que es necesario entender la versatilidad de formatos de tales fuentes. En primera instancia, suelen ser escritas, pero también son válidos la costumbre, la idiosincrasia y todo lo englobado en la jurisprudencia. Es importante indicar que las fuentes del derecho dan un matiz al sistema jurídico de un país. Para ello, veamos algunos ejemplos a continuación:

• Los romanos implementaron el derecho escrito, por eso tantos términos legales actuales derivan del idioma latín. El derecho escrito se hace para perdurar y para establecer normas claras. También con esto se creaban nuevas leyes.

• En cambio, el derecho anglosajón se basa en la jurisprudencia. Esto quiere decir que se inclina o apoya en las sentencias previas dictadas por juzgados similares, de interés o de mayor nivel.

• El derecho natural indaga en la misma naturaleza, afirmando que existen leyes universales inherentes a la existencia del ser humano. Es un derecho que se basa en la observación.

• En los países islámicos sucede que los juristas son los altos jerarcas religiosos. Son culturas donde las leyes se imparte por lo escrito en el Corán, siendo la religión su fuente más importante para el estudio y aplicación del derecho.

Un abogado, un legislador, un constitucionalista debe entender que las fuentes que escoge ya dan un sesgo a la doctrina jurídica. En muchos estamentos jurídicos indican cuáles son las fuentes válidas. Ejemplo de ello en el mundo árabe estas fuentes siempre son de origen religioso, como ya mencionábamos.

Clasificación: Formales, Materiales e Históricas

Para su estudio, se ha procurado una correcta clasificación de las mismas. Hay muchas propuestas al respecto, pero lo más común es acomodarlas en los renglones de fuentes formales, materiales o escritas. ¿En qué consisten? ¿Cómo se diferencian entre sí? Al respecto, mencionamos algunas consideraciones a continuación:

• Formales: se suele llamar así al conjunto de normas legisladas cabalmente y están vigentes al momento; que implicaron un proceso de creación que tuvo un origen, como por ejemplo, con las costumbres. Estos son modos de comportamiento que se repiten y son aceptados por la sociedad, ya que son considerados positivos. Paulatinamente, van ganando rango legal y se terminan escribiendo como leyes.

• Materiales: son los fenómenos naturales, sociales o tangibles que dan pie al estamento jurídico. Ejemplo: el espacio geográfico que sirve para delimitar las fronteras de un país. Asimismo, clima, riquezas naturales, las costumbres, la religión, etc. No son fuentes escritas dentro de la misma disciplina del derecho pero influyen en ella.

• Históricas: se llama así a los acontecimientos, vestigios y documentos que en un momento determinado implicaron una norma legal. Son precedentes que sirven al legislador y al jurista para crear nuevas leyes o interpretar las existentes. Ejemplos: el Código de Hammurabi o la jurisprudencia romana o antigua.

Es importante indicar que esta no es la única clasificación existente. A continuación, describimos otras maneras de ordenar las fuentes usadas en el universo del Derecho.

Otras formas de distinción y apreciación

En buena medida, clasificar las fuentes de derecho de una determinada forma implica una manera de entender esta disciplina legal. Por eso, mostramos otras categorizaciones que se suelen usar en el mundo académico actual:

1. Las fuentes formales: incluyen las constituciones de los Estados, las leyes, los tratados, así como toda la jurisprudencia archivada. Son normas aprobadas y reglamentadas desde el punto de vista jurídico, por eso se les llama formales, como anteriormente se mencionó (también se puede denominar Derecho Positivo).

2. Las fuentes políticas: aquellas surgidas en medio del debate político de un Estado. Tenemos el caso de los pactos de gobernabilidad entre partidos políticos. También, de las decisiones tomadas para hacer el traspaso de poder gobernante a otro. Igualmente, lo tocante al cambio de sistemas de gobierno, tal como sucede con el tránsito entre una dictadura y una democracia.

3. Fuentes originarias: son aquellas reglas que surgen por momentos circunstanciales. Se considera que son fuentes que no tienen antecedentes. Tal es el caso de aquellas que emergen en medio de procesos revolucionarios.

4. Fuentes derivadas: al contrario de las fuentes originarias, estas fuentes surgen en un marco jurídico previo. Por ende, se considera que nacen como evolución de normas legales que las anteceden. Estas normas deben ser entendidas en un contexto más amplio.

5. Fuentes culturales: son las que surgen por observación de la cultura y modos de comportamiento. Tal es el caso de las fuentes religiosas. O el caso de Inglaterra, donde las leyes parten de la premisa de que “la costumbre se hace ley”.

Es así que se muestran como algo versátil. Lo mejor es evitar encasillarlas en una determinada tendencia o grupo, y saber elegirlas de acuerdo a las circunstancias.

Por otra parte, sucede que las distintas ramas del derecho suelen tener fuentes específicas. Por ejemplo, el Derecho Internacional usa irremediablemente como fuente los tratados y pactos entre las naciones. En cambio, el Derecho Civil suele quedarse con la observación de las costumbres que marca la misma sociedad. A su vez, el Derecho Penal y otras muchas ramas suelen tener como marco de referencia la jurisprudencia.