Privacidad (como Derecho) Significado, Figuras Públicas, Internet y a Nivel Paciente

  • Por Gabriela Hernandez (Licenciada en Derecho)
  • Sep, 2020
  • ¿Qué comprende el Derecho individual a la privacidad?

    Es el marco jurídico que protege la exposición de datos y actividades particulares que conciernen al plano privado de cada persona, exceptuando cuando existe una amenaza a un tercero o para sí mismo, tal como lo ilustra la relación psicólogo-paciente, como también ante la asociación a un delito, tal es el caso de la presentación de una orden judicial para revisar los movimientos de una cuenta bancaria cuyo titular podría estar involucrado en operaciones de lavado de dinero o evasión fiscal.

    Por su parte, manifiesta una extrema sensibilidad en el territorio de Internet, donde las empresas lucran en base a la información, para proyectar campañas publicitarias y experiencias de navegación de acuerdo al perfil individual del usuario, rastreando no solo la actividad inmediata sino también recabando el historial online registrado hasta el presente, por lo tanto Facebook, Twitter y básicamente el 99% de las redes sociales cobran por sus soluciones tornando los datos personales como moneda de cambio. En general, los usuarios de estos espacios no son concientes del modus operandi, y para poder explorarlas, concuerdan en pactar con las normas desarrolladas en una página interminable y densa diseñada precisamente para causar tal respuesta, identificando claramente un rol que se aprovecha de su posición de poder y que levanta la bandera de la libertad de manera hipócrita para esconder sus prácticas abusivas.

    Marco regulatorio

    Es un error común confundir el derecho a la privacidad con el derecho a la intimidad. La intimidad está más relacionada con lo personal, con la relación de familia, de pareja y de otra índole. Vale decirse que es algo mucho más particular.

    En cambio, el derecho a la privacidad se le considera derecho positivo. Positivo en el sentido de que está escrito y aceptado en los marcos legales, es vigente porque las personas lo necesitan normalmente; no es algo tácito ni consuetudinario. Y es que no todas las sociedades tienen la misma noción de privacidad, por eso es necesario aclararlo.

    Obviamente, es un derecho consagrado en las leyes y emana de la noción de autonomía, respetando su voluntad y se reserva un ámbito. Abarca aspectos como:

    • Reservarse emociones y opiniones.

    • No decir aspectos de la vida personal.

    • Datos personales: bancarios, fechas, historial médico, fotografías en el ámbito privado, cronograma personal, etc.

    • Todo tipo de cuestiones personales.

    • Tener un espacio único y privado: hogar, habitación, baño, etc.

    Es un derecho que todas las personas requieren. Es así como las leyes son un complemento social, pero a la vez se encargan de garantizar el ámbito personal de los individuos.

    Privado y político: Valor y consecuencias de romper la privacidad

    Está estrechamente vinculado a la libertad personal. En tiempos antiguos, ningún esclavo gozaba de privacidad, todos los asuntos de su vida podían ser escrutados por sus amos. En cambio, una vez que se establece que las personas son libres (gracias a la Revolución Francesa y los Derechos del Hombre y el Ciudadano) se reconoce que existe un ámbito de privacidad, comprendiendo un espacio para sí mismo, seguro de la posibilidad de monitoreo de otros individuos.

    • En lo privado: permite la introspección y la reflexión personal, por ende, una persona puede emitir juicios propios solamente en su ámbito de privacidad. Mientras se mantenga expuesto a lo público, no puede tener un completo y sincero desarrollo personal.

    • En lo político: la privacidad protege a las asociaciones. Por ejemplo, no serían posibles los partidos políticos sin el derecho a la privacidad. Ninguna institución diferente al Estado podría existir, ya que todo sería mancomunado y a la voz pública.

    Si no se respeta el derecho a la privacidad, no habría ciudadanos libres y con pensamientos independiente. No se podrían hacer asociaciones distintas a las abultadas y las leyes. No se podrían establecer voces críticas. Hay que tener en cuenta que la crítica sólo se establece en la reflexión personal, para luego expresarla abiertamente.

    Vulnerabilidad en Internet: eMail, redes sociales y criminales digitales

    La aparición del Internet y de las redes sociales implica que las personas comparten sus datos de manera constante, pero la gente entrega esa información con buena voluntad, sin percibir la utilización del conjunto de los datos. ¿Y qué pasa con esos datos? Efectivamente, se pueden usar con libre albedrío, divulgarlos o emplearlos con cualquier intención. Pero basta con pensar en un simple correo electrónico, donde hay que indicar: nombre, apellidos, dirección, y/o número de teléfono. Son datos que no se deberían ni se recomiendan entregar abiertamente ni al público.

    Otro caso importante es el de los criminales digitales, quienes se dedican a vulnerar los sistemas para recabar datos, de tal manera de extorsionar o exponer a la víctima. Entran a portales privados y hurtan la información, y una vez allí cometen un delito ya que actúan con alevosía, sabiendo que no tienen permiso para tener esos datos.

    Finalmente, las empresas responsables de las redes sociales, tal es el caso de Facebook, manejan gran cantidad de información personal. Si bien esa información se comparte, sucede que aún sigue siendo de la persona. En Europa, se han gestado muchas leyes para controlar esta situación, especialmente, en lo referente a las empresas que reciben información de sus clientes. Incluso, se les exige que luego de cierto tiempo borren los datos.

    Figuras públicas: privacidad de los artistas y famosos, los políticos, paparazzis y sus limites

    Indudablemente, vivimos en una época mediática. Muchas personas forman parte del mundo del espectáculo, o son políticos de profesión o deportistas; están en la palestra pública. Se trata de gente muy expuesta a la prensa, sufriendo incluso abusos por parte de los mismos profesionales de la información.

    Es así como surge la imagen del paparazzi. Este personaje es quien obtiene información de gente famosa. Su intención es lucrarse, llamar la atención y beneficiarse con cuestiones privadas de terceros. Hay que decir que el término “paparazzi” se suele usar para el mundo del espectáculo, ya que su objetivo medular es captar información de actores, cantantes, etc.

    Mucho se ha especulado sobre este tema. Por ejemplo, se comenta que la muerte de Lady Di en 1997 sucedió debido a que ella huía de unos paparazzi.

    Lo cierto es que el paparazzi siempre ha sido criticado. Se considera que su oficio viola el derecho a la privacidad y lo hace abiertamente. Si bien las personas famosas suelen estar en el ojo público, ellos también tienen derecho a un espacio personal.

    En California, por ejemplo, ya se ha preparado una Ley Anti-Paparazzi. Se impone cárcel y hasta multa por US$5.000 por acosar a personas. Hay que recordar que California es donde se ubica Hollywood, por lo que hay mucha presión por la implementación de esta ley.

    Privacidad del paciente, en el marco de la medicina y la psicología

    Los psicólogos y médicos tienen información muy privada de sus pacientes. Por ejemplo, un psicólogo escucha confesiones de sus pacientes que llegan a ser muy particulares. En tal sentido, son profesionales que tienen la responsabilidad de salvaguardar esta información.

    Otro aspecto importante es que los médicos conservan esta información, lo que se convierte en un banco de datos que muchas veces se conoce como “Historia Clínica”. ¿Acaso algo más privado que la salud corporal? ¿Qué se hace con el registro de: radiografías, expedientes, resultados de análisis y el necesario resumen descriptivo de las personas?

    Estas profesiones suelen estar reglamentadas. Para ello, existe el llamado secreto profesional. Se trata de información que estos profesionales no pude de divulgar, e incluso pueden reservarse en determinados momentos, hasta ante las autoridades y los familiares del paciente.