Significado de Dictadura

Celebración de la caída de la dictadura de Nicolae Ceaușescu en Rumania, quien fuera acusado de genocidio y ejecutado en 1989. Su sucesor, Ion Iliescu, luego se transformaría en el primer mandatario a ser elegido democráticamente en 1990.

¿Qué es la Dictadura?

Es la imposición de una ideología que se instaura a nivel gubernamental sobre una sociedad, ejerciendo órdenes sobre la base del autoritarismo, la censura, represión e incluso tortura y asesinato sobre aquellos que se manifiestan con opiniones disidentes o que simplemente se observan como un obstáculo a los planes que se pretenden desarrollar. Sobre la etimología, tiene origen en el latín dictatura, entendido como mandar u ordenar, a partir del vocablo dictare, y resultado conjugando el subfijo -ura.

10 características de los regímenes totalitarios

– Al contrario que en los países democráticos, los ciudadanos que manifiestan su oposición al poder establecido son perseguidos y hostigados.

– Los medios de comunicación se encuentran bajo el control del estado.

– No existe una división entre el poder ejecutivo, legislativo y judicial, ya que todos ellos se encuentran sometidos a la voluntad del dictador.

– La exaltación del líder de la nación mediante una permanente campaña de propaganda.

– La ausencia de libertades y la existencia de una clase social dominante genera altos niveles de corrupción.

– Los derechos humanos fundamentales no son respetados.

– Las fuerzas armadas se encuentran bajo el control directo del dictador.

– Los procedimientos electorales o bien no existen o no son independientes del poder del estado y debido a ello el triunfo electoral lo obtiene el partido liderado por el dictador (en la mayoría de dictaduras hay un partido único).

– El dictador impone una legislación para permanecer en el poder por un tiempo indefinido.

– Para mantener el control social se activa un sistema de propaganda basado en la manipulación de la información.

Apodos de dictadores célebres y el por qué de ello

En la terminología oficial la figura del dictador recibe una denominación con la cual se pretende magnificar a su persona.

– Francisco Franco se autoproclamó caudillo de España.

– Adolf Hitler fue conocido como el Führer, un término alemán que significa líder.

– Benito Mussolini era conocido por un apodo propagandístico, il Duce (duce quiere decir guía en italiano).

– El mandatario soviético Iósif Stalin recibió la consideración de «el padrecito Stalin».

– El líder chino Mao Tse-tung recibió el apelativo de «el Gran Timonel».

– El dictador dominicano Rafael Leónidas Trujillo fue llamado «el benefactor».

Los pueblos sometidos han sido creativos y mordaces a la hora de etiquetar a sus dictadores.

– Fidel Castro es probablemente el mandatario con más apodos de la historia: Caballo, el Huracán del Caribe, el Barbudo, la Hiena de Birán, El Comandante, el Dueño de la Letrina, el Terrorista en Jefe y un largo etcétera de sobrenombres.

– El militar y dictador ugandés Idi Amin ha pasado a la historia como «el caníbal de Uganda».

– «La Pantera rosa» es el apodo que recibió el militar argentino Jorge Rafael Videla.

Fenómeno del culto a la personalidad

A través de un potente sistema de propaganda el dictador es presentado como un líder idealizado por el pueblo.

En la narración histórica al servicio del régimen autoritario la figura del dictador adquiere una dimensión paternalista. De esta forma, el pueblo no está sometido sino que se encuentra bajo la protección de un padre bondadoso.

La etiqueta «culto a la personalidad» fue acuñada por el líder del PCUS Nikita Jruschchov para referirse a la idealización de Iósif Stalin.

En algunos casos la veneración del líder va más allá de su periodo como dictador (las estatuas, monumentos y retratos de Lenin, Stalin, Mao, Fidel, Kim Jong-sung o Kim Jong-il son una pequeña muestra de este fenómeno).