Significado de Educación Laica

  • Por Angela Estevez (Licenciada en Psicología)
  • Ago, 2020
  • ¿Qué se entiende por educación laica?

    Es la formación esencial que necesita uno, desarrollada y avalada por el estado, comprometiéndose a proprocionarla de manera gratuita para toda la comunidad, excenta de influencias religiosas en pos de cultivar la pluralidad y diversidad de posturas, del mismo modo que no se permiten ideologías políticas, y destacando el derecho y la obligatoriedad de asistencia de los niños regida por ley al respecto de los ciclos básicos independientente del carácter institucional (laico sobre una opción pública o privada, o religiosa a nivel privado). Paralelamente, existe la pauta del sector privado, actuando en consonancia con las directrices del ministerio de educación.

    Características de la educación laica

    En estas instituciones conviven distintas concepciones acerca de la vida y el origen de la humanidad, las decisiones morales, nuestro rol y finalidad en el mundo, lo que sucede luego de la muerte, etcétera, lo que contribuye a la heterogeneidad en las ideas de los estudiantes, personal docente y no docente, directivos.

    Los actores sociales de la institución no se pronuncian, de manera colectiva, respecto de la preferencia por una ideología, aunque pueden comunicar sus posturas personales, siempre y cuando no pretendan imponerlas a los alumnos, es decir, transmitiendo su credo como un camino más, entre otros tantos igualmente respetables.

    La religión no es parte del contenido de aprendizaje áulico, por lo cual los niños, adolescentes o adultos (existen escuelas para todas las edades) que concurren al establecimiento, de querer hacerlo, realizan su formación religiosa por fuera del horario y espacio escolar, por ejemplo, en cursos o talleres dictados por la iglesia, la sinagoga, etcétera.

    Se busca promover, desde este posicionamiento, la libertad de pensamiento y expresión, siendo la religión una cuestión personal, perteneciente a la vida privada de cada familia, que pudiera estudiarse y/o practicarse en otros ámbitos, pero que no forma parte nunca del plan de estudios obligatorio para cada materia y año educativo.

    Idealmente, en estas escuelas, se privilegia la aceptación, respeto y valoración por la diferencia, la flexibilidad, expresión y apertura en relación a las ideas. El otro es visto como un semejante, pero también como alguien diverso, quien tiene pleno derecho a pensar distinto.

    La persona religiosa, atea y agnóstica

    Los seres humanos suelen hacerse preguntas existenciales, es decir, aquellas que atañen a su ser, sin una respuesta precisa, verificable científicamente y única para todos.

    Hay quienes consideran que la religión brinda una explicación confiable ante las inquietudes vitales, ya sean católicos, judíos, musulmanes, budistas, etcétera. Otros individuos y grupos creen que dichas cuestiones acerca del comienzo de la humanidad y su propósito, de haberlo, no se puede llegar a conocer, debido a las limitaciones de la racionalidad. Los primeros se identifican como religiosos y los segundos se conocen como agnósticos.

    Los ateos, por otra parte, niegan completamente la existencia de un ser superior, en cualquiera de sus formas. Para ellos la vida finaliza con la muerte y el sentido de la vida pertenece a la singularidad de cada sujeto.

    Diferencia entre educación laica y religiosa, paga o gratuita

    Dentro de la educación formal, los padres pueden elegir, en primer lugar, entre un abanico de instituciones públicas y privadas. Las primeras están sostenidas económicamente por el Estado, mientras que las segundas son costeadas por cada familia.

    Los centros educativos religiosos, usualmente, brindan becas a una cantidad limitada de estudiantes, gracias a sus altas calificaciones y/o en virtud de la apreciación por sus necesidades, para lograr la equidad en cuanto al acceso.

    En segundo lugar, podemos distinguir entre instituciones religiosas o laicas. Las primeras proveen de información, acompañamiento y guía espiritual a los estudiantes, en materia de alguna creencia concreta, a diferencia de las escuelas laicas. La religión posee un tiempo y un espacio para desenvolverse y cultivarse, por ejemplo, en los rezos. En el recorrido por la institución vemos que tiene pequeños lugares de culto o expresión de la fe, imágenes sagradas en las paredes, esculturas o símbolos en los pasillos. En estas escuelas se instruye acerca de modos de vida concebidos como moralmente correctos, ejercicios de la sexualidad acordes a los preceptos religiosos, conductas permitidas y prohibidas, diversas formas de practicar la religión.

    Otro punto a tener en cuenta es la cantidad de alumnos que concurren al establecimiento, es decir, si son grupos numerosos o reducidos, así como la extensión del horario destinado a la educación escolar, por ejemplo, jornada simple o doble. Todo esto queda enteramente sujeto al criterio de los cuidadores de los niños/adolescentes o al del adulto que desea instruirse.

    Finalmente, en la comunidad educativa, nos topamos también con diferentes orientaciones, hacia la obediencia y adoctrinamiento (colegios más tradicionales) o en miras a la autonomía y construcción de los aprendizajes (por ejemplo, la pedagogía Montessori).

    Abarcar la área delicada y necesaria entorno a la sexualidad

    Generalmente, la educación sexual es más amplia, acerca de todo lo que atañe a la sexualidad, comprendida más allá de la genitalidad, como formas de vincularse afectivamente.

    Se estudia, por ejemplo, la problemática de la violencia hacia las mujeres, los vínculos tóxicos, con agresión verbal y no verbal, el cuidado del propio cuerpo, las relaciones sexuales consensuadas, entre otros temas. Todo ello para la promoción, prevención y atención de la salud, en términos de responsabilidad de la sociedad en su conjunto.

    En el caso de los niños se trabaja la identificación de las partes privadas, el entendimiento del derecho sobre su cuerpo, haciéndoles saber que ningún adulto debe tener contacto con sus partes íntimas, lo cual constituye una herramienta de protección y prevención de abusos.