Significado de Sindicalismo

  • Por Gabriela Hernandez (Licenciada en Derecho)
  • Abr, 2019
  • Representación de huelga en una fábrica

    ¿Qué se entiende por sindicalismo?

    En un sentido general estas organizaciones constituyen una herramienta para defender los derechos de los trabajadores. Por otra parte, los delegados sindicales representan a los trabajadores de una empresa y actúan como intermediarios, pues sirven de enlace entre los empleados y los máximos responsables de la empresa. Tiene origen etimológico en el griego syndikos, relacionado con el verbo dikein que se entiende como buscar justicia, conjugado con el sufijo -ismo, que indica un movimiento.

    Sindicalismo: ámbitos de actuación

    Las condiciones de trabajo se plantean normalmente en el marco de la negociación colectiva de los distintos sectores de la economía. En otras palabras, se crea un marco de referencia global en cada ámbito para que los trabajadores tengan unas condiciones laborales similares. En este sentido, si la negociación con los empresarios fuera individual y no colectiva, se produciría una situación de desequilibrio (cada uno de los trabajadores tendría un acuerdo particular con su empresa).

    Los sindicatos cuentan con un servicio de asesoramiento para sus afiliados y a través del mismo es posible resolver las dudas relacionadas con sus derechos laborales y condiciones de trabajo. En cuestiones de asesoramiento los abogados laboralistas que trabajan o colaboran con una organización sindical son los profesionales especializados en la defensa de los trabajadores.

    Como pauta general los representantes de los trabajadores intervienen en cualquier forma de discriminación laboral relacionada con el salario, las condiciones del empleo o la seguridad e higiene en el trabajo.

    La erradicación del empleo sumergido es una de las reivindicaciones más características de estas organizaciones.

    Historia del movimiento obrero y principales hitos

    Un antecedente a los sindicatos se ubica en los “gremios de la construcción” de la Edad Media. Estos grupos exigían pagos colectivos y que solo se usase su mano de obra para cimentar edificaciones. Es con la Revolución Industrial cuando se gestan los primeros movimientos obreros, produciendo una serie de efectos inmediatos: un éxodo masivo del campo a la ciudad para trabajar en las fábricas, un notable crecimiento de la clase obrera (el proletariado) y en la mayoría de los casos se producían unas condiciones de trabajo abusivas e incluso inhumanas.

    En este contexto aparecieron las primeras agrupaciones de trabajadores. El movimiento obrero no fue totalmente novedoso, puesto que en la Edad Media ya existían las cofradías y los gremios de trabajadores que regulaban las distintas actividades laborales.

    El germen del movimiento obrero en el marco de la Revolución industrial surgió en Inglaterra y la primera asociación fue la Trade Union (esta denominación inglesa equivale a la etiqueta de sindicato obrero). A lo largo de la historia el movimiento obrero ha liderado algunas reivindicaciones: reconocimiento del derecho de huelga, abolición del trabajo infantil, reducción paulatina de la jornada de laboral, derechos sociales, etc.

    La aparición del Marxismo es muy importante en este relato. Se ejemplifica en la creación de la Primera Internacional de los Trabajadores en 1864, organización que intenta hacer un arreglo del proletariado en Europa. Estaba integrada por representantes sindicalistas, siendo uno de sus logros el dar visto político al movimiento sindical. Lo cierto es que el siglo XIX es la centuria de auge de los sindicatos actuales. Muchos grupos de trabajadores, inconformes con sus situaciones laborales, se gestan en España, Alemania, Italia y casi todo el viejo continente. La figura del sindicato es esencialmente europea y desde ahí se expande hacia otras regiones.

    En la actualidad, en casi todos los países la figura del sindicato tiene estatus legal. Por ello, es necesario estudiar las atribuciones de los sindicatos en los parámetros del Derecho Laboral.

    En el plano internacional la Organización Internacional de Trabajo fundada en 1919 es la institución que defiende a la clase trabajadora desde una perspectiva global.

    Objetivos del sindicalismo

    Uno de los asuntos problemáticos en la actualidad es la “politización de los sindicatos”. No obstante, la función esencial de estas agrupaciones no es política, sino práctica. Para probar esa afirmación, mostramos algunas de las metas de una verdadera agrupación sindical:

    – Representar a los trabajadores ante el patrón
    – Defender los derechos contenidos en contratos individuales, así como del contrato colectivo
    – Velar por el acatamiento de las leyes de trabajo, así como por la seguridad social de todos sus afiliados
    – Dar ayuda a sus asociados, dando asesorías o bien denunciando malas condiciones de trabajo
    – Estar presente en todos los juicios de reclamaciones de carácter laboral
    – Vigilar por las condiciones de seguridad del sitio de trabajo
    – Defender a los trabajadores cuando éstos deciden hacer huelga, o cualquier otra medida de protesta

    De todo lo anterior, se deduce que el rol del sindicato influye notablemente en los recursos humanos de una empresa. Al mismo tiempo, se trata de una entidad con peso jurídico que debe ser atendida como tal.

    El movimiento sindical como propulsor de grandes cambios

    Desde la llegada de la Revolución Industrial, han surgido gran cantidad de movimientos sindicales y de trabajadores. Estos sindicatos tienen una ventaja: suelen estar conformados por gran cantidad de individuos. Gracias a su número de integrantes, estos movimientos sindicales muchas veces han desencadenado virajes en la historia. Veamos algunos ejemplos:

    Las protestas de Haymarket (1886): sucedidas en EEUU, gracias a las cuales se conmemora el Día Internacional del Trabajo. Principian en Chicago, polo industrial de ese país, logrando convocar a 350.000 trabajadores. Eran huelgas y protestas que exigían mejores sueldos y condiciones.

    El Domingo Sangriento (1905): fue una protesta de campesinos y trabajadores en Rusia, contra el zar Nicolás II. El resultado fue un duro choque entre el ejército y los protestantes, con enorme número de fallecidos. Este fue el detonante para la Revolución Bolchevique.

    Lech Walesa, el movimiento Solidaridad (1980): era una protesta en Polonia, dirigida por el líder sindical Lech Walesa. Curiosamente, es una lucha contra un gobierno comunista que irrespetaba los derechos de los trabajadores.

    Los metalúrgicos de Brasil (1970): los obreros de las minas brasileñas protestan contra las condiciones de trabajo. Se generan cambios y aparece un nuevo líder, Lula Da Silva, quien años después sería presidente del país varios años.

    Lo cierto es que los movimientos sindicales pueden llegar a tener mucha fuerza, lo cual hace que se aprueben leyes y cambios sociales a su favor.

    Politización de los sindicatos: ¿en favor o en contra del trabajador?

    Muchos movimientos sindicales terminan convirtiéndose en agrupaciones políticas. Sus líderes tienden a olvidarse de la representación laboral, para perfilarse luego como candidatos a tener poder político y, en consecuencia, se desvirtúa el objetivo inicial del sindicato de trabajadores.

    Hay diversos ejemplos al respecto. Un caso peculiar es el de Venezuela, donde existe la llamada Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), misma que se ha visto envuelta en diatribas políticas de toda índole. Sus representantes se muestran contrarios a la llamada Revolución Bolivariana. Como contraparte, el gobierno crea un sindicato propio de trabajadores.

    Lo anterior tiene un detalle: las organizaciones sindicales son brazos políticos. Responden a determinados intereses, que no son necesariamente los de los trabajadores.

    Otro caso peculiar es el de China. Este país tiene el sindicato más grande del mundo, con la mayor cantidad de asociados: 280 millones. No obstante, el gran sindicato chino responde siempre a los intereses del Partido Comunista de esa nación asiática. Vale decirse que en este país el gran empleador es el propio Estado, por lo que cabe una pregunta: ¿puede un sindicato del partido político del Estado presentar querellas contra el gobierno?

    No cabe duda que la politización de los sindicatos no es tan beneficiosa para los trabajadores. Sin embargo, es la tendencia general de los movimientos sindicales y es un punto que se debe evaluar.

    De cualquier manera, el Derecho Laboral solo se aboca a entender a los sindicatos como una agrupación de empleados, quienes desean mantener una representación fuerte ante sus patrones. Bajo este contexto, es necesario establecer leyes y normas para el funcionamiento de sindicatos en los tiempos actuales y según las problemáticas del día de hoy.

    Paradigma ante la cuarta revolución industrial y la necesidad de un nuevo sindicalismo

    En la actualidad el mundo del trabajo se encuentra inmerso en un nuevo paradigma, la cuarta revolución industrial. Las nuevas tecnologías permiten un cambio radical en los sistemas de producción y previsiblemente se producirá una situación paradójica: mejorará la calidad de vida de muchas personas, pero al mismo tiempo amplios sectores de la sociedad tendrán dificultades para encontrar un empleo estable.

    Esta situación generará cambios inevitables en las organizaciones sindicales.