Significado de Habilidades Blandas

¿Qué son las habilidades blandas?

Son un conjunto de herramientas individuales que marcan diferencia en el trabajo y la vida entorno a comunicarse y vincularse de manera satisfactoria con los pares, transmitir con corrección los pensamientos e ideas, ser sensible a los padecimientos de los otros, facilidad de adaptación a los cambios de espacio y lugar, saber trabajar en equipo, escuchar las propuestas de los compañeros y las pautas de los jefes, demostrar creatividad tanto en la planificación de proyectos como en la resolución de problemas, manifestar seguridad y tolerancia, aún frente a un mal resultado o la exigencia, responsabilidad, compromiso, visión y actitud positivas, don de servicio, tenacidad en la consecución de metas y pro actividad en la propuesta de novedades que encaminen hacia el éxito, son las habilidades que se inscriben en el grupo que nos ocupa, y las mas solicitadas en el campo del trabajo hoy. Las personas que gozan de estas capacidades suelen despertar una mayor empatía y obtener mayores beneficios, en detrimento de aquellos que no cuentan con ellas.

Se distancian de la otra clase de habilidades que suele disponer alguien, las llamadas duras, que son las que aglutinan los conocimientos teóricos que únicamente se aprenden a instancias de la formación educativa. Durante mucho tiempo se creyó, equivocadamente, que para desempeñarse con éxito en la vida bastaba con ser poseedor de las habilidades duras. Un trabajo con un sueldo importante y posibilidades de progreso solamente se creía que podía lograrse a partir del título universitario.

Si bien los ámbitos educativos proporcionan raíces para el crecimiento y por ende inciden en las posibilidades que uno pueda ser capaz de demostrar, esto no es lo único indispensable que hace falta para detentar una vida profesional próspera, o una faceta social que garantice la aceptación. El conocimiento es esencial, pero si no viene acompañado de un espíritu que sepa manifestarse y ser comprendido, dificulta el pasaje de forma absoluta. Incluso, existen personas que adquieren un profundo conocimiento, y en lugar de compartirlo, se distancian sobre pilares de soberbia y arrogancia.

Ejemplos en la práctica de las habilidades blandas

Dichas destrezas interpersonales son bien valoradas y útiles tanto en los ámbitos cotidianos como en los laborales, por constituir aquella capacidad de arribar a una grata sociabilización o de relacionarse con los demás de un modo ágil, lo que marca una gran inteligencia emocional.

En los equipos de trabajo, el tacto para comunicar, la empatía y el respeto son algunas habilidades blandas que favorecen el desempeño general. De la misma forma el compromiso y la puntualidad son preciados.

Otra habilidad es la flexibilidad respecto de las propias ideas, la valoración y escucha de los compañeros y el logro de acuerdos. Sin ello, el resultado parecerá más una superposición de información y/o perspectivas, un recorte y suma de ideas, más que una verdadera totalidad, un fruto que contenga parte de todos los participantes.

Por ejemplo: “El equipo interdisciplinario del hospital, formado por psiquiatras, psicólogos y trabajadores sociales armó un plan de trabajo para acompañar al paciente en su recuperación y reinserción social. La potencia de trabajar desde la singularidad de cada rama del saber y aunar los distintos aportes pudo hacerse efectiva por las habilidades blandas de sus integrantes”.

Otro ejemplo podría ser el siguiente: “Los jóvenes Matías, Pedro y Roberto realizaron una monografía escolar juntos, pero hubo grandes disputas de poder, por poseer pocas habilidades blandas para vincularse”.

Cómo mejorar las habilidades blandas

Algunas personas poseen naturalmente dichas habilidades, mientras que otras encuentran gran dificultad en este campo, pese a tener muchos conocimientos técnicos o “habilidades duras”. Por ejemplo, algunos docentes tienen un amplio saber en su disciplina, pero la tarea de enseñar les resulta un problema.

Existen diversas capacitaciones que intentan proveer de herramientas a sus usuarios, para desenvolverse en diferentes ámbitos de un modo adecuado y coherente a la situación. Por ejemplo, las formaciones en liderazgo.

En el ámbito de las ventas, así como en hotelería y transportes, ciertas habilidades de personalidad son indispensables para obtener un puesto, como la cortesía, paciencia, optimismo y elección de una vestimenta acorde al sitio de trabajo.

Habilidad de liderazgo

Los mejores líderes son quienes obtienen autoridad y respeto, sin dañar el clima de trabajo. Son sujetos con una buena resolución de problemas, gestión de recursos materiales y humanos, calidez y buenos modales.

Los empleados o compañeros de dichos líderes se sienten valorados e incentivados a trabajar más y mejor. En dicho contexto, se promueve el entusiasmo y la expresión, pero, al mismo tiempo, el profesionalismo.

En el universo laboral de hoy, tan diferente por cierto al de ayer, en muchos aspectos, las habilidades blandas se aprecian por sobre las duras en numerosos escenarios. Se considera más valiosa para la efectividad y progreso de la empresa un empleado que demuestre un perfil personal y social sólido, activo de valores positivos, que un empleado que no tenga nada de esto pero haga excelente su trabajo. El paradigma que domina la actualidad es que esos conocimientos duros puede adquirirlos tarde o temprano en la misma práctica, sin embargo, los otros es imposible que los desarrolle si ya no cuenta con ellos.

Relaciones: Amistad, familia y amor

En cualquier relación sentimental el cómo y cuándo decir las cosas es tan importante como el contenido de lo que se transmite. Las formas de comunicar pueden predisponer al interlocutor a escuchar o a querer finalizar la conversación lo antes posible.

Por ejemplo: “Si bien lo que Gerardo le decía a su amigo Matías era cierto, la brutalidad con la que lo expresaba ocasionaba que Matías se angustie y decida irse de allí, imposibilitando que la conversación continúe”.

En este sentido, dentro de las habilidades blandas, importan el tono de voz, el lugar elegido para decir algo, el momento y el respeto empleados en transmitir cierta idea.